Los trabajadores de la empresa VBR de la Base de Morón han estado realizando desde la semana pasada una marcha, con varias etapas, por el empleo como reivindicación por sus puestos de trabajo y contra el ERE que la empresa ha efectuado.
Una de las etapas fue el paso por Utrera. Con la pancarta a la cabeza de “Allies or invaders” un gran grupo de trabajadores manifestantes entraban en Utrera venidos, ese día, desde El Coronil.
Esta serie de marchas a pie están visitando todos los municipios de su área de influencia, como es el caso de El Coronil o Utrera finalizando en Sevilla capital ante la Delegación del Gobierno central en Andalucía, a la que se reclama la defensa de la plantilla española dado el «cambio de modelo» promovido por las autoridades estadounidenses.
Los trabajadores comenzaron su marcha a pie desde la base aérea hasta Morón de la Frontera y el jueves marcharon desde Morón a El Coronil y el viernes, la marcha se dirigió a Utrera. A su paso por la ciudad fueron recibidos por el Alcalde de Utrera, Francisco Jiménez en la puerta del Ayuntamiento además de el portavoz del PSOE, José María Villalobos, el Secretario provincial de UGT, Juan Bautista y algunos miembros de los distintos partidos. Allí los trabajadores explicaron al Alcalde el porque de sus movilizaciones. Tras esto, en la Plaza de Gibaxa, un grupo de trabajadores representaron una parodia sobre los despidos.
Estas movilizaciones tienen por objetivo defender a la plantilla española de la base aérea y reclamar que el nuevo despliegue de Estados Unidos implique la reincorporación de los 66 trabajadores despedidos a través del expediente de regulación de empleo consumado en septiembre de 2013 por ‘Vinnell-Brown & Root Spain’.
VBR relaciona este último despido colectivo con el ERE del 2010, donde 119 trabajadores fueron despedidos con la máxima indemnización, 45 días por año trabajado y 42 mensualidades, permitiendo además la inclusión de voluntarios. Es por ello que desde la plantilla española no se entiende la actuación en el último expediente de despido colectivo por parte de VBR.
Durante este período, la empresa ofreció, a través de su abogado José Antonio Salazar Murillo, incrementar la indemnización a 25 días por año trabajado, es decir 5 días más de lo marcado por ley. Evidentemente, este ofrecimiento está muy por debajo de las expectativas del Comité y de los trabajadores afectados, como indica José Armando Rodríguez (UGT), Presidente del Comité, al comentar que “durante el período de consultas, la parte social presentó un plan de viabilidad y un plan social. En el plan social se presentaban unas condiciones parecidas a las del anterior ERE del 2010, plan que la empresa se negó a discutir y rechazó en su totalidad”.
Teniendo en cuenta la solicitud del TSJA y lo exiguo del ofrecimiento, se esperaba que el juicio se hubiese celebrado en el día de ayer. Sin embargo, el juicio se ha vuelto a aplazar por la insistencia de la Sala en reclamar un acuerdo entre las partes, después de haber oído al abogado de la empresa ofrecer un incremento de la indemnización a 39 días pero manteniendo el tope de 12 mensualidades, propuesta insuficiente y alejada de las reivindicaciones de la parte social, pues en realidad con el tope de 12 mensualidades implica que aquellos trabajadores, que son mayoría, con más de 12 años de antigüedad no percibirán incremento alguno en la indemnización.
