Tras levantarse el secreto de sumario que el Juzgado número 2 de Utrera mantenía sobre el asesinato de la joven nicaragüense Érika Vanesa, el abogado de su familia, José Antonio Sires, en rueda de prensa, ha dado a conocer algunos de los detalles que recoge el atestado de más de “500 folios”.
En este se confirma que estamos ante “un atroz asesinato machista donde el acusado, movido por los celos al conocer que Érika Vanesa ya no quería seguir siendo su pareja sentimental y que estaba manteniendo otra relación con otro varón, entendemos, y así se ha demostrado en la fase oportuna procesal, acabó con su vida de forma premeditada y muy violenta”, declaraba Sires.
También se ha confirmado que la muerte de la joven está fechada el 30 de julio entre las 9:00 y las 12:00 horas.
Según la autopsia y datos de la investigación todo apunta “a una muerte muy violenta -explicaba el abogado de la familia de la joven- que se produjo con múltiples golpes en la parte posterior del cráneo con un objeto contundente y sin posibilidad de defensa alguna por parte de la víctima”.
El objeto con el que se cometió este crimen aún no ha sido localizado pero se apunta pueda ser un martillo u otro tipo de herramienta muy contundente.
Ante todo ello, se mantiene la prisión provisional para el presunto asesino y el abogado de la familia de la joven nicaragüense piensa que se agotará el plazo máximo de dos años.
Según ha explicado José Antonio Sires, todo apunta a que N.A.C.T, el varón de 43 años de edad de origen ecuatoriano expareja de Érika Vanesa es el autor material por varios hechos.
Entre estos, Sires ha destacado que en el momento de la detención, en el registro que le realizaron los agentes que lo detuvieron, se le encontró un billete de avión, solo de ida, para Turín con salida prevista para el 1 de agosto a las 7:00 horas.
“Entendemos que había un riesgo más que aparente de fuga y no retorno a España”, ha añadido Sires.
Igualmente, en la investigación se ha podido comprobar que, en la noche del domingo, había procedido a borrar todos los perfiles en redes sociales “en las que era una persona muy activa y en solo cuestión de horas los había dado de baja”, ha explicado el abogado de la familia de Érika Vanesa.
Otro dato es que el día de la detención, el presunto autor del crimen portaba dinero en efectivo unos 1500 euros y alrededor de 1000 dólares americanos que podría pertenecer a la joven asesinada ya que ella tenía una caja fuerte, que solo ella conocía la clave, y esas cantidades se corresponden con las que ella había dicho a su hermana tenía ahorrado.
Con ello, como ha explicado Sires, “no se descarta, además de los celos, el componente de robo”.
El abogado de la familia de Érika Vanesa considera que “la prisión provisional es más que suficiente” ya que, según el atestado, cuando la Guardia Civil lo detuvo y hace el registro de las bolsas “uno de los objetos que había era una camiseta blanca, rota y llena de sangre”, ante las preguntas de los agentes “de quién era y cómo habían llegado a él sus respuestas fueron ambiguas, exiguas y contradictorias”, explicó Sires.
Además, el detenido presentaba un mordisco en el brazo izquierdo, que se está investigando para determinar si fue infligido por la joven en un intento de defensa.
Con todos estos datos, el abogado de la familia de la joven nicaragüense solicitará la pena máxima (entre 20 y 25 años de prisión) por presunto delito de asesinato con tres agravantes: alevosía, ensañamiento con agravante por parentesco e incluir ensañamiento por los más de 10 golpes en la cabeza”.
Tanto José Antonio Sires como la hermana de Érika Vanesa han agradecido a los medios “por el interés demostrado desde el inicio de este caso”, al Ayuntamiento de Utrera, a la asociación nicaragüense por el apoyo, a los amigos y vecinos de la víctima.
La hermana de la joven asesinada, Ana Reyes, en la rueda de prensa, contó que el presunto autor material de los hechos “la seguía mucho y la llamaba de 30 a 40 veces al día, incluso por las noches que no la dejaba dormir, pero no pensamos que llegaría a esto”. Ahora solo espera que se haga justicia con su hermana.
