Este jueves, 9 de noviembre, a las 20:00 horas en el salón de actos del Centro Cultural Utrerano se proyectó, en riguroso estreno, el documental “Informe Vigueras” realizado por Silvestre Máximo. Dicho documental pretende dar a conocer la historia de este futbolista utrerano. Este trabajo no se comercializará pero tras su presentación en Utrera se proyectará en otras ciudades, algunas vinculadas a la historia de Fernando Villegas.
Este trabajo, de aproximadamente una hora de duración, muestra la vida del futbolista utrerano Fernando Vigueras Rodríguez (1908-1933). El reportaje aborda diversos detalles personales, deportivos y su dramática muerte como lo contaron los periódicos y las revistas de la época.
Fernando Vigueras, según explicaba Silvestre Máximo, autor de este documental, fue el primer futbolista utrerano que participó en competiciones deportivas a gran nivel, haciéndose, por desgracia, muy famoso tras su trágica muerte.
Vigueras viajó por toda la península ya que su padre pertenecía a la Armada Española. Comienza a jugar en Cádiz para pasar a continuación por Sanlúcar de Barrameda, Castro Urdiales, Bilbao, Sestao, Cartagena, Murcia y en la capital de España fichó por el Club Atlético de Madrid.
Silvestre Máximo ha realizado un gran trabajo de investigación sobre el que puede considerarse pionero del fútbol en Utrera con proyección nacional, al que llegó a conocer a través de la lectura de algunos libros, entre ellos uno de Salvador de Quinta Rodríguez.
El 25 de junio de 1933 tras disputar el Atlético de Madrid un partido amistoso en Argel, los jugadores salen a cenar y Vigueras se ve envuelto en una discusión callejera.
Al día siguiente la primera noticia que llega a España como versión oficial fue: “El jugador Vigueras sufrió una caída y se fractura el cráneo”. Sin embargo según varios compañeros de equipo el jugador fue víctima de la brutalidad de los gendarmes argelinos. Este hecho lamentable, que llegó hasta el Congreso de Diputados desató contradicciones y juicios que ocuparon las primeras páginas de la prensa española y del norte de África. Durante meses no dejaron de salir notas y cartas de protestas. Pero la cruda realidad es que el futbolista utrerano perdió su vida con tan solo 24 años y una prometedora carrera futbolística.
