La hermandad de Consolación Coronada de Utrera visitó a la Virgen Macarena el pasado 17 de mayo, con motivo del Año Jubilar macareno que se celebraba en la basílica hispalense por el 50º Aniversario de la coronación de la dolorosa sevillana.
Dicho día la corporación utrerana regaló a la Esperanza de San Gil una bella presea consistente en una réplica en oro del célebre barquito de nuestra Patrona del siglo XVI, que días más tarde lució la Virgen por las calles de Sevilla prendido en su fajín. Como devolución de la visita, el sábado 11 de octubre, a las 11 de la mañana, la hermandad de la Macarena con su estandarte y representada por su hermano mayor, Manuel García García y cuatro cofrades más, estuvo en el Santuario donde fue recibida por la hermandad de Consolación.
Las dos corporaciones asistieron a la santa misa, oficiada por el rector de dicho templo, Ignacio Guillén Montoto, y después, a la acostumbrada sabatina que se reza todos los sábados de este Año Jubilar de Consolación 2014.
A la finalización del acto, se hicieron las fotos de familia con miembros de las dos hermandades, momento que aprovechó, el hermano mayor macareno para regalar –a la Virgen de Utrera- una preciosa cruz de oro con esmeraldas, réplica de la célebre corona sevillana, en cuyo interior se encuentra una reliquia de la Virgen de la Macarena (según la hermandad donante, se trata de una astilla procedente de una de las restauraciones).
Tras el paso por el camarín de los cofrades sevillanos, donde le rindieron pleitesía a la Reina de los utreranos, se dio por concluido este bello acto que sirve para estrechar los lazos de unión de estas dos grandes devociones, Macarena y Consolación, que tuvieron la dicha de ser coronadas por el cardenal Bueno Monreal en los días 31 y 1 de mayo de 1964 respectivamente.
