Puntualmente a las 7:30 de la mañana con el sonido de los cohetes, salía la Imagen de la Santísima Virgen de Fátima de su capilla del barrio de las Veredillas acompañada de los cantos del coro joven Ntra. Sra. de Fátima y numerosos vecinos que se reunieron un año más para ver partir a la Virgen al Santuario de Consolación.
Como novedad este año realizó un recorrido por calles que nunca había discurrido, saliendo por la Plaza de la Trianilla hasta llegar a la Avda. María Auxiliadora, donde los esperaron la Hermandad del Rocío en la parroquia de San José uniéndose al cortejo Don Joaquín Reina y hermanos del Rocío. Tras el canto de la salve continuaron por una calle María Alba perfectamente exornada donde el olor a romero destacaba. Una petalada en mitad de la calle y diferentes ofrendas florales protagonizaron el paso por esta calle donde el coro joven de la hermandad supo agradecer con sus cantes y sevillanas.
Continuaron por Muñoz Grande y por Constelación Auriga donde también se pudieron ver algunos altares dedicados a esta Virgen. Discurriendo por el recinto ferial, la calle Toná, se adentraron en el paseo de Consolación hasta llegar al Santuario.
Allí fueron recibidos por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías y la Hermandad de Los Muchachos y Consolación.
Una histórica estampa dejaba la Virgen de Fátima cuando fue colocaba en el lateral del altar ante la mirada de la Patrona de Utrera, la Virgen de Consolación. Tras esto dio comienzo la misa de romeros presidida por el párroco de San José Don Joaquín Reina Sousa, que en su homilía destacó el dolor de una madre al ver la desunión en sus hijos.
Tras la misa, se volvió a tomar el camino pasando por el paseo de Consolación, cambiando el itinerario pasaron por el paseo de los coches y no por Cristóbal Colón, hasta llegar nuevamente a María Auxiliadora, en la Capilla de San Francisco Bartolomé, donde fueron recibidos por los miembros de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Igualmente lo hicieron los Estudiantes y la Asociación de María Auxiliadora en la Capilla del Carmen que ofrecieron ramos de flores, cantaron y rezaron a la Virgen de Fátima.
El camino continuó con más acompañantes que al comienzo de este, varios jinetes abriendo el cortejo y todas las carretas cerrándolo. El fin del itinerario fue el parque periurbano de Vistalegre que estaba dispuesto para pasar una jornada en convivencia a la que el tiempo acompañó. Esta novedad, que elimina la pernocta de los últimos años, fue bien recibida por los vecinos de Utrera que visitaron a la Imagen y participaron en los rezos de la hermandad. La jornada se desarrolló sin incidentes destacados gracias a la colaboración de Protección Civil y la Policía Local, que veló por la seguridad desde la salida hasta la hora de la recogida. Pasada las 8 de la tarde, los romeros se prepararon para volver a la capilla de Fátima a la que llegó sobre las 10:30 horas. Entre sevillanas, tamboril y flauta entraba en su capilla del barrio de Las Veredillas donde aguardará un año más hasta su próxima Romería.
