22 niños bielorrusos han estado desde el pasado 24 de junio con familias de acogida utreranas disfrutando de sus vacaciones. Durante 2 meses han podido dejar atrás situaciones familiares muy complicadas y una vida donde las necesidades más básicas no están cubiertas. Han venido de pueblos como Budka, Kaporova y de la capital del país, Minsk. Muchos de ellos vienen de zonas todavía afectadas por el desastre nuclear de Chernobyl.
Los niños, de entre 8 y 16 años, han podido disfrutar de excursiones a Aquopolis, a la Finca La Reyertilla donde han montado a caballo y a la fábrica de Coca Cola. Además, han acudido al Colegio de Dentistas de Sevilla donde han recibido diferentes tratamientos.
Sandra Gómez ha querido agradecer especialmente la labor de Daira, la traductora que ha venido con los niños y que ha realizado un encomiable trabajo estando disponible para todo.
Los niños vienen gracias a la labor de la Asociación “Niño Perdido de Utrera” y seguro que estas familias de acogida están ahora un poco más tristes echando de menos a sus niños bielorrusos.
