Una vez más la amenaza de lluvia no ha podido con el Carnaval en Utrera y miles de personas se han echado a la calle este fin de semana para disfrutar de esta fiesta que, este 2016, ha contado con la actuación de las más destacadas chirigotas carnavalescas que han pasado, algunas, por el gran Teatro Falla de Cádiz.
Abría la tarde de actuaciones el sábado, la del Canijo de Carmona,con “El Niño Jesús que tenía tu madre en la mesita de noche”, y con esta arrancaba la diversión en la Plaza del Altozano.
A esta siguió la Chirigota del Selu, que llegaba a Utrera solo unas horas después de haberse alzado con el primer premio en el concurso del Falla. “Si me pongo pesado me lo dices”, no debió de ser el pensamiento de la gran multitud que seguía en la plaza. El personaje creado por la chirigota del Selu “Juan” ha alcanzado tal popularidad que hasta ha sido nombrado en Utrera “Hijo Predilecto” del Carnaval utrerano.
El polifacético artista local, Paco Valle, reaparecía en el Carnaval utrerano y su “Abanico Carnavalesco” hizo las delicias de un público cada vez llenaba más las calles del centro alrededor del Altozano.
La chirigota del Yuyu y Sánchez Reyes había despertado, también, gran expectación , pues reaparecía en Carnaval presentando la “Antología del Yuyu”.
El domingo, 7 de febrero, tras una jornada masiva de sábado con las actuaciones con las chirigotas más destacadas del Cádiz, se dio paso al tradicional concurso de disfraces infantil.
El mediodía se remataba con la chirigota de Utrera y Los Molares “La familia Vargasaki”, antes de que por la tarde comenzara el Pasacalles de Carnaval que recorrió las calles más céntricas de la ciudad y que contó con un gran colorido y la participación de diferentes grupos de disfraces que le dieron una cierta uniformidad.
El grupo más numeroso fue el de “Los Policías Locales” que cerraba un cortejo muy animado, que se abría paso con un grupo de chinos mandarines y una gran serpiente china.
Tras ella desfilaron los distintos grupos formados por personas de todas las edades, desde bebés hasta personas de tercera edad, que se unieron a una fiesta que por la calidad de algunos disfraces causó admiración a un público que se acercó en buen número a las calles para contemplar el evento que puso fin a esta fiesta.
