El pasado día 8, Festividad de la Inmaculada Concepción de María, quedará inscrito en la historia de Utrera con letras de Oro.
Por segunda vez en el corto período de 7 años el Santuario de Consolación, santo y seña, de la Fe Utrerana se ha visto compensado con un “Año Jubilar” concedido por S. S. el papa Francisco, algo inédito en la historia de la Iglesia Católica en España.
El día comenzó con un pasacalle de la Banda de Cornetas y tambores de la Vera-Cruz de nuestra ciudad que con sus notas a primeras hora de la mañana anunciaban a todos los utreranos la importancia del día.
Ya en el Santuario a las 5 de la tarde daba comienzo el ritual que daba comienzo al Año Jubilar. En primer lugar Salvador de Quinta leyó la carta que en su día se remitió a la Santa Sede solicitando el “Año Jubilar” y la posterior comunicación de Roma concediéndolo.
Cientos de personas devotos de la del barquito en la mano esperaban impacientes a que el Sr. Arzobispo con su báculo abriera de manera simbólica las puertas de Consolación. Seguidamente el Sr. Arzobispo y la más de veintena de sacerdotes, diáconos y seminaristas, la mayoría utreranos, que iban a participar en el Solemne Pontifical. Éstos iniciaron el camino hacia el Altar Mayor, seguidos por los fieles que llenaron, aunque no de manera exagerada, las naves del Santuario.
La Virgen para la ocasión vestía saya blanca y el manto celeste que estrenara en el 2007, con motivo del V Centenario de la Virgen en Utrera, ademas de lucir tanto en sus Sienes como en la del Niño la corona de Oro de su Coronación Canónica.
El Coro Auxilum con sus solemnes notas dio comienzo al Pontifical en el que la homilía de Monseñor Asenjo invitó a llevar a la Virgen de Consolación como estandarte, compañera y guía del Año Jubilar y que con Ella en nuestro corazón el Año Jubilar se convertirá en camino de conversión y gracia.
Así mismo el Sr. Arzobispo señaló que el Año Jubilar debe de ser una búsqueda sobre todo de nuestra conversión, dejando de lado otras finalidades de índole ya sean turísticas, económicas o de prestigio.
Seguidamente se procedió al encendido de la Lámpara que iluminará todo el Año Jubilar.
Destacar la presencia, como viene siendo habitual en estos casos, de las autoridades tanto civiles como militares, Hermandades de Utrera y destacar la presencia de representaciones de las Hermandades sevillanas de la Macarena y la Sed.
El acto finalizó con la interpretación de Enrique Montoya “Candela” de una zambra escrita por el maestro Guerrero en Honor de Ntra. Sra. de Consolación.
