La ciudad de Utrera vivió un brillante Miércoles Santo, adentrándose en los días grandes de su Semana Santa con la salida procesional de la Hermandad de los Aceituneros desde la parroquia de Santa María de la Mesa.
A las 19:00 horas, el cortejo iniciaba su estación de penitencia en una tarde marcada por el buen tiempo y la gran afluencia de público. El blanco de los nazarenos volvió a inundar las calles utreranas, dejando estampas de gran belleza y recogimiento.
Los titulares de la hermandad, Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y María Santísima de la Paz, procesionaron acompañados musicalmente por la banda de cornetas y tambores Santísimo Cristo de los Remedios de Castilleja de la Cuesta, tras el paso de Cristo, y la banda de música Nuestra Señora del Águila de Alcalá de Guadaíra, tras el palio. El primero de los pasos, con 35 costaleros y bajo la dirección del capataz Valentín Campanario Gutiérrez, avanzó con fuerza y sobriedad, mientras que el paso de palio, portado por 30 costaleros y guiado por Manuel Campanario Gutiérrez, derrochó elegancia al compás de sus sones.
Saetas
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió en la calle Preciosa, donde las saetas de Dolores Pérez y Esther Repiso, de la asociación cultural La Saeta no se Pierde, rompieron el silencio de la noche para arrancar los aplausos del público. También en el recorrido, a la altura de Catalina de Perea, se vivieron instantes de especial intensidad con nuevas saetas dedicadas a los titulares.
Novedades destacadas

La hermandad presentó importantes estrenos este año. Tras su restauración, volvió al cortejo el estandarte de Santa María de la Mesa, recuperando una pieza de gran valor.
Además, se incorporó por primera vez un servicio de asistencia sanitaria durante toda la estación de penitencia, formado por un facultativo y un enfermero, ambos hermanos, que velaron por la seguridad de los participantes.
Detalles con significado
En el plano simbólico, destacó el guiño a la Coronación Canónica de Nuestra Señora de las Angustias, con una vela de la candelería del palio con la inscripción “Madre del Señor”. Asimismo, la Virgen de la Paz portó en su fajín una medalla con la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, reforzando los lazos entre hermandades.
Exorno y patrimonio
El exorno floral también brilló con luz propia, con el paso de Cristo adornado con dianthus burdeos, mientras que el palio de la Virgen lució clavel blanco, jazmín de Madagascar y jazmín polianthum, aportando frescura y elegancia al conjunto.
En cuanto al patrimonio artístico, la imagen de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, de gran calidad, continúa generando interés tras recientes investigaciones que apuntan a su posible autoría por Benito de Hita y Castillo, alejándola de la tradicional atribución a Ruiz de Gijón. Además, la talla ha sido recientemente restaurada por el especialista Pedro Manzano. Por su parte, María Santísima de la Paz, obra de Manuel Ramos Corona en 1987, estrenó este año un nuevo llamador en su paso de palio.
Nuevos aceituneros y aceituneras

La jornada comenzó ya por la mañana con la Nueva Jura de Reglas e Imposición de Medallas a los nuevos hermanos. Tras la misa de las 12:00 horas, el hermano mayor fue el encargado de imponer las medallas a los nuevos aceituneros, en un acto cargado de emoción.
Recorrido y recogida
El cortejo recorrió Padre Miguel Román, Menéndez Pelayo, Santa Ángela de la Cruz, San Fernando, Plaza Enrique de la Cuadra, Catalina de Perea, Ponce de León, Parroquia de Santiago el Mayor 20:30 h., Plaza del Altozano, Carrera Oficial 20:45 h., Clemente de la Cuadra, Ramón y Cajal, Sevilla, Partera, Clemente de la Cuadra, Ayuntamiento 22:15 h., Clemente de la Cuadra, Plaza del Altozano, Álvarez Hazañas, Sacramento, Preciosa , Menéndez Pelayo, La Plaza y Rodrigo Caro.
La hermandad se recogía en torno a la medianoche, poniendo el broche a un Miércoles Santo que volvió a confirmar la grandeza y el arraigo de los Aceituneros en la Semana Santa de Utrera.




