Incansable el trabajo que durante todo el año realiza la Peña Cultural Flamenca Curro de Utrera en pro del flamenco y reflejo de ello, no solo son las actividades, sino, también, el alto nivel y calidad artística que ha aunado en el cartel del XXXI Festival del Mostachón que se celebró el pasado sábado en el Teatro Municipal Enrique de la Cuadra, aunque por desgracia con poco público asistente.
Como presentador del festival actuó Antonio Reyes siendo un magnífico maestro de ceremonia y conductor del mismo. Abría cartel, aunque no estaba anunciado en él, José Olmo, cantaor de El Cuervo que ganó en marzo de este año el III Concurso Flamenco que organiza esta peña. Estuvo acompañado a la guitarra por Antonio José de Lebrija.
El artista invitado por la Peña es el joven Alejandro Fernández Ordóñez que demostró su buen hacer a la guitarra y hasta se atrevió a cantar, incluso dejando de lado el micrófono.
Para cerrar la primera parte la poderosa voz de El Pele acompañado por Niño Seve al toque.
Llegó el momento del homenaje que la Peña Cultural Flamenca rendía en esta edición a Mª del Carmen Romero Peña “Mari Peña”, que fue presentada por Antonio Reyes que realizó una emotiva glosa del linaje al que pertenece Mari a la que denominó “cantaora de casta”.
El presidente de la Peña, Fernando Muñoz, tuvo un recuerdo emocionado al titular de la entidad Curro de Utrera en el primer festival celebrado sin su presencia. Fue el encargado de imponer la Insignia de Oro a Mari Peña “para la que la llevara en su corazón”.
Antes de oír a Mari Peña intervino la delegada municipal de Cultura, Tamara Casal, que después de dar la enhorabuena a la homenajeada por este merecido reconocimiento a su carrera, agradeció la dedicación de la Peña Curro de Utrera porque el flamenco no es solo importante en Utrera, sino que “Utrera es la cuna del flamenco”.
Una emocionada Mari Peña agradeció a la Peña este homenaje que no esperaba, a su familia “porque si no fuera por ella yo no estaría aquí como cantaora” y a su marido, el guitarrista Antonio Moya, “por luchar por mí”. Finalmente, dedicó su insignia “al maestro Curro de Utrera”.
Y una vez más acompañada a la guitarra por su marido, Antonio Moya, Mari Peña obsequió al público con su arte.
La segunda parte la abrió el baile de Carmen Lozano que volvía a Utrera y tras ella el cante de Anabel Valencia.
