Los niños y niñas del primer curso de catequesis han representado un año más, varias escenas del nacimiento con un gran Belén viviente en en el pabellón polideportivo Pepe Álvarez el pasado 15 de diciembre. Centenares de padres colapsaron el pabellón para ver a sus pequeños actuar.
Cada año, desde hace ya cinco, la parroquia de San José felicita la Navidad a sus fieles de una manera muy especial, con la representación de este Belén Viviente a cargo de los niños que se preparan para su Comunión en las catequesis de la parroquia.
En total han participado 130 niños de segundo año de catequesis cantando, 140 niños de primer año llevaron a escena el belén y 60 de postcomunión y preconfirmación más los Coros Joven Hdad. de Fatima y del Rocío Pastora y Reina. Don Joaquín se mostraba muy satisfecho por la ayuda que desde la feligresía y demás voluntarios han ofrecido desinteresadamente.
La buena acogida de las pasadas ediciones hizo plantearse sacarlo al exterior ya que la parroquia se quedaba pequeña. Luego las desavenencias climatológicas obligaron a un nuevo cambio que los llevó hasta el pabellón del colegio Álvarez Quintero y por las dimensiones de dicho Belén este año se ha cambiado la situación al Pabellón del Polideportivo ‘Pepe Álvarez’. Don Joaquín Reina, párroco de San José, explicó el porque han tenido que cambiar el marco por el polideportivo municipal, que se seguía quedando pequeño y formó varios tapones de padres y vecinos que querían presenciar esta magnífica postal.
Por su parte, Paqui Fuentes, desde la Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Utrera ha cedido las instalaciones gustosamente y manifiesta su entera disposición a la feligresía.
Así, se pudo disfrutar de este Belén natural realizado por los niños y niñas que le han dado vida al misterio del nacimiento con Niño Jesús y la llegada de los Reyes Magos y pastores, además de los diferentes coros de niños y adultos que amenizaron la tarde.
También participaron en este mensaje de navidad los padres y madres que realizaron bizcochos para repartir entre los asistentes, Elena, voluntaria de San José se encargaba de repartir los 30 litros de chocolate que se preparó para la ocasión, disfrutando así de una buena merienda de navidad.
En definitiva una gran tarde donde pequeños y mayores disfrutaron con esta actividad que tiene como fin felicitar la navidad en unión y convivencia.
