El Sábado Santo lució en todo su esplendor, y hasta calor, con la segunda de las Cofradías que la Hermandad de la Veracruz y Santo Entierro pone en las calles utreranas.
En esta ocasión deja la alegría del paso del Atado a la Columna y los bordados de la Virgen de los Dolores, para mostrar todo el sufrimiento de una Madre que ve como su Hijo va muerto delante de Ella.
Todo es negrura en esta tarde, los nazarenos cambian sus capas blancas por una negra, Ella la Virgen de los Dolores, también viste cada Sábado Santo. toda de negro. Negro su manto, negra su toca, negra su saya, todo es negro por el dolor de una Madre.
Hasta el exorno es distinto y las alegres flores de cera de su candelería desaparecen, solo los sobrios cirios que con sus churretes de cera parecen que lloran con Ella, y las flores se convierten en rojas, para acentuar aún más si cabe el extremo dolor del momento.
El repertorio musical también es distinto, las marchas fúnebres le acompañan por su triste caminar por las calles utreranas.
En el primer paso una de las grandes joyas que tiene Utrera, el paso del Yacente, magnífica obra en caoba de Castillo Lastrucci de 1948, para portar a Cristo Muerto en el interior de una Urna de Carey y Plata del siglo XVIII. Como novedad, este año, ha ido acompañado de una Capilla Musical.
Al ser Procesión Oficial, las autoridades Civiles y Militares acompañan a la Hermandad en parte del recorrido, junto al Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Utrera, que se incorporaban a las puertas del Ayuntamiento de la ciudad y realizaban el recorrido junto al Santo Entierro hasta su recogida en la capilla de San Francisco.
Al cerrarse las puertas de la Iglesia de San Francisco se acaba la Semana Santa en Utrera. La de 2022 ha sido la más esperada, debido a la que la pandemia nos privó de procesiones en la calle dos años.
Ya los cofrades han comenzado a contar los días que quedan para el próximo Domingo de Ramos, que será el 2 de abril de 2023, y comenzar una nueva Semana Santa en Utrera.
