Una multitud de personas esperaban, en la explanada del santuario, la salida de la Virgen de Consolación para el rezo del Rosario de la Aurora. Aún era de noche cuando la patrona, portada en andas, asomaba a las puertas de su templo vestida con saya blanca y manto azul purísima para comenzar un corto recorrido por el parque del V Centenario alumbrado por bengalas que daban luz a este esperado acto que quería rememorar la antigua romería de Consolación origen de las que se celebran en la actualidad.
Todos los fieles y devotos quisieron acompañar a la Madre de los utreranos y muchos pudieron portar las andas ya que es lo que quería ser esta procesión sin protocolo especial.
Aunque la duración estaba prevista fuese de una hora se alargó algo más entrando en el santuario Ntra. Sra. de Consolación con las primeras luces del alba.
El día grande de Utrera tiene gran contenido religioso y a las 12 horas se celebró la Función Solemne en honor de la patrona a la que asisten las autoridades civiles y militares. La Eucaristía fue concelebrada por una veintena de sacerdotes representantes del clero utrerano y presidida por el Cardenal, Carlos Amigo Vallejo, que fue nombrado Hermano Honorario de la Hermandad de Consolación Coronada, antes del comienzo de la función. Volvía de nuevo a Utrera quien tanto hiciera por esta ciudad y la devoción a la virgen en el transcurso del primer Año Jubilar celebrado en 2007.
Antes del comienzo de la Eucaristía, también, el alcalde quiso reconocer la labor desempeñada por el utrerano Salvador de Quinta, “por su dedicación al mantenimiento y difusión de la devoción a la Virgen de Consolación, como Comisario del V Centenario y actualmente como Hermano Mayor”.
