
El PSOE de Utrera ha denunciado que la implantación de la Zona Azul “esconde un oscuro negocio de más de tres millones de euros en plusvalías”.
Según han explicado los socialistas, se trata de una iniciativa que “provoca un rechazo mayoritario en la población y que además no soluciona el problema del tráfico y el aparcamiento en Utrera, agravando si cabe el primero, como ha demostrado la experiencia de los últimos años”, y añaden que “las razones del empecinamiento de Francisco Jiménez en poner en marcha la zona azul de Utrera siempre habían sido una incógnita”.
Para el PSOE, ahora “todo ha quedado destapado en el expediente que los populares aprobaron en el pleno ordinario de junio: un negocio con más de 3 millones de euros en plusvalías con un difícil control y una improbable fiscalización por parte del Ayuntamiento”.
Los socialistas exponen que “el estudio económico financiero del servicio determina que la zona azul va a generar unos ingresos de 573.802 euros al año. Sin embargo, el estudio de viabilidad que recoge el pliego de prescripciones técnicas para la licitación indica que el año que más ingresos genera este servicio, lo hace por 241.736 euros, y esto durante 10 años”.
“Es decir, el alcalde sabe que la zona azul ingresa casi 600 mil euros al año y la quiere licitar por menos de 250 mil. Unas plusvalías de 330 mil euros durante 10 años. Esto significa que más de 3 millones de euros de los utreranos pasarán a ser beneficio del concesionario de la zona azul”, explican los socialistas.
El PSOE de Utrera ha mostrado su preocupación “por los oscuros intereses que están detrás la decisión de Francisco Jiménez”, ya que para los socialistas “la verdadera razón de la cabezonería del alcalde del PP en poner de nuevo en marcha la zona azul en Utrera es el opaco negocio que lleva aparejado”.
Desde el PSOE se recuerda que “entre los años 2013 y 2015, el entonces interventor general del ayuntamiento advertía en sus informes anuales de la imposibilidad de fiscalizar los ingresos del servicio de zona azul. Una caja negra negra dentro del Ayuntamiento. El interventor, por cierto, fue fulminado por Jiménez antes de las elecciones municipales de 2015”.
Según explican los socialistas utreranos “nos encontramos ante un escándalo más de un alcalde sin ganas que ha llegado a la Alcaldía con mentiras e insidias, solo para rescatar las prácticas execrables que ya habían sido desterradas del Ayuntamiento de Utrera. Solo nos falta una nueva Produsa para volver del todo al periodo de oscuridad que vivimos entre 2011 y 2015”.
