Fue el obispo auxiliar de Sevilla, D. Teodoro León Muñoz, quien presidió el Pontifical de este primero de Mayo en conmemoración del 59º Aniversario de la Coronación Canónica de Ntra. Sra. de Consolación de Utrera, una eucaristía que estaba previsto se hubiese hecho en el Porche de Santa María pero que al final, por motivos de las altas temperaturas, se decidió realizarlo a las 9:30 de la mañana dentro de la propia iglesia. Algo que sólo sirvió para aliviar el Pontifical porque el resto del día hasta llegar al Santuario de Consolación sobre las 16:30 fue realmente duro, con temperaturas que superaban los 31 grados.
Una Eucaristía a la que la propia iglesia de Santa María de la Mesa se le quedó muy pequeña para dar cabida a todas las personas que querían participar de ella, teniendo que improvisarse el lugar correspondiente a los sacerdotes acompañantes, así como los destacados para los diferentes representantes de las distintas entidades invitadas al acto. El Obispo en su homilía tuvo palabras para recodar que no sólo se estaba celebrado al aniversario de la coronación de la Virgen sino también de recuerdo a quienes hicieron que aquello fuese posible, además habló de lo que representa María para los cristianos como modelo de mujer de Fe, Esperanza y Amor; toda la Eucaristía estuvo acompañada por las voces del Coro Siarum de Utrera.
Sobre las 11 de la mañana daba comienzo lo que sería el regreso de la Virgen a su Santuario de Consolación, preciosamente engalanada de nuevo por Juan Romera, la Virgen instalada en su recientemente restaurado Templete de plata por Orfebrería Villareal, y acompañada por la Asociación Musical Álvarez Quintero, tomo rumbo por calle Rodrigo Caro y La Plaza, donde tuvo lugar una de las tantas espectaculares “petaladas” que se le brindaron a la Virgen a lo lago de estos días, para seguir hasta llegar a la iglesia de San Francisco
Ya en el interior del antiguo convento franciscano le esperaban una representación de todas las Hermandades de Utrera a las que acompañaron también una de la Hermandad de la Sed de Sevilla, otra de Ntra. Sra. de las Nieves de Los Palacios, así como de Guardia Civil, Policía Local y del Ayuntamiento de Utrera, para ofrecerle unos presentes que fueron explicados por el propio presidente del Consejo Local de Hermandes y Cofradías de Utrera, Javier Aguilar, los presentes fueron un simbólico ramos de flores con algodón, eucalipto, trigo, olivo, cardancha, girasol, todo de la campiña utrerana y una insignia corporativa con el escudo del consejo como co-patrona que es de él al igual que lo es el Santísimo Cristo de Santiago, finalmente la Banda de la Veracruz de Utrera puso su regalo musical interpretando, con su particular forma de tocar, “la Plegaria a la Virgen de Consolación”.
Retomado el rumbo hacia el Santuario, fue en la calle de su propio nombre o calle Ancha donde se volvieron a vivir grandes momentos de emoción, cantes, “petaladas” y vivas; de nuevo David Gutiérrez acompañado de la Tertulia “El Sahumerio”, el Coro Hermandad y un buen número de devotos y amigos quisieron rezarle, a pesar de la calor reinante, a la Virgen con sus cantes y particular forma de alabar a la Señora, entre ellos cabe destacar mientras se cantaban unas coplillas de Enrique Casellas, Cesar Hurtado recitó un texto escrito por el propio David que emocionó a los presentes, también hubo un momento de alegría y devoción cuando llegada a la altura del Colegio de la Sagrada Familia la hermana Ana Mora les entregó unos presentes al paso de la Virgen, en esa calle también quiso Joaquín Reina que se le volviera el paso de la Virgen a una persona postrada en cama que trataba de ver el paso a través de su ventana.
Según estaba previsto las hermandades acompañantes se despedirían en la zona de El Punto, junto al Instituto Ruiz Gijón, pero dado el retraso acumulado y las altas temperaturas, la mayoría de las ellas lo hicieron en la confluencia de Avda. San Juan Bosco con Cristóbal Colón, las autoridades lo hicieron en el lugar establecido y siguieron el Paseo con las que decidieron acompañarles hasta el Santuario.
A la llegada, el rector del Santuario y párroco de Santa María, D. Joaquín Reina, tuvo unas emotivas palabras de despedida por los actos y de agradecimiento para todos, en especial para el Hermano Mayor de la Hermandad de Consolación, Rafael Rojas.
