El Grupo Municipal Popular ha hecho balance del Pleno Ordinario correspondiente al mes de Octubre que comenzaba con un minuto de silencio en memoria de los hermanos de Guadalema trágicamente fallecidos en Benavente (Zamora), y por los antiguos concejales fallecidos en los últimos meses, Purificación Ricca y Manuel Delgado.
Para el PP este pleno “se presentaba en un principio bastante breve en cuanto a la parte resolutiva, pero como es de costumbre, se empezaron a incluir puntos en el Orden del Día a última hora hasta llegar a un total de 17. El Equipo de Gobierno sigue siendo incapaz de planificar correctamente los plenos ordinarios y ha tomado la improvisación como pauta de conducta, haciendo valer su mayoría para incluir puntos de acuerdo a diestro y siniestro fuera de plazo”.
La mayoría de estos eran de carácter técnico, presupuestario y administrativo y no presentaron ningún tipo de debate y aprobándose por unanimidad de la Corporación. Desde el PP se destaca que se sacara adelante el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Consejo Municipal de Medio Ambiente de Utrera, a propuesta del delegado del ramo, Carlos Guirao, “que tuvo a bien, tal como llevamos pidiendo los populares toda la legislatura, realizar los grupos de trabajo previos pertinentes con las distintas formaciones políticas con representación en el Ayuntamiento, para así llevar un texto trabajado y consensuado por todos, y así acelerar su entrada en vigor y asegurar su permanencia en el tiempo independientemente de los vaivenes políticos”.
Para el Grupo Municipal Popular el punto que tuvo mayor controversia fue el relativo al Convenio entre la Diputación y el Ayuntamiento en materia de prevención y extinción de incendios, que Fernando Torres calificó de “tardío, ya que es un programa para el 2016, y que no se había contado con los actores principales que son los bomberos”, por lo que los populares votaron en contra.
En cuanto a las mociones, todas fueron aprobadas por unanimidad, aunque los populares recordaron a los socialistas que “se acuerden también de exigir con igual ímpetu a la Junta de Andalucía, que hay numerosos proyectos que no se pueden ejecutar porque llevamos casi un año con un Gobierno en funciones y porque hay plazos que por mucho que se quiera no se pueden acelerar”.
El PP presentó mociones sobre la racionalidad de los horarios laborales y las medidas para luchar contra la violencia de género, el portavoz popular fue calificado de “socialdemócrata” por parte del alcalde, a lo cual respondió que “ciertos valores no son exclusivos de la izquierda y que no se los podían atribuir como propios”. También Torres interpeló al Equipo de Gobierno para que recupere el Puente Romano de Las Alcantarillas y para que se realice un equipo de trabajo para debatir las Ordenanzas Fiscales del 2017.
En este pleno ordinario se aprovechó para leer sendos manifiestos por el Día Internacional de las Personas Mayores y por el Día Mundial de la Salud Mental, y un agradecimiento por el Plan Farolillo 2016.
Para los populares en el turno de ruegos y preguntas “se volvió a liar la marimorena entre la portavoz andalucista y varios miembros del Equipo de Gobierno, siendo el tono más elevado de las disputas con el portavoz socialista, que esta vez intentó provocar a Carmela López dando una contestación que aparte de ser un mitin político, se fue por los cerros de Úbeda. ¿Y por qué se repiten estos espectáculos pleno tras pleno? Pues simplemente porque el encargado de dirigir el debate que es el Alcalde, nunca pone freno a su portavoz y porque hace caso omiso del Reglamento, en especial de los artículos 88.6 (no deja que nadie de la oposición intervenga cuando se siente aludido), y del 105.3 (las repuestas de los Delegados deben ser “suscintas”). El arte de aprobar un Reglamento para ponérselo por montera por José María Villalobos”.
