Tanto agentes públicos como privados han participado en reuniones y han presentado propuestas y alegaciones al PGOU (documento de mayor importancia a tramitar en el actual mandato) que ha sido redactado por la empresa buró 4 con el título “Utrera 2030”. En él se establecen las “potenciales oportunidades” de crecimiento para la ciudad de Utrera en los próximos 16 años.
El PGOU parte del análisis de la la problemática que supone para la ciudad el estar delimitada por una serie de barreras como son las vías de los trenes que unen Sevilla – Cádiz, Sevilla – Málaga, la autovía Sevilla – Utrera y, la esperada, variante Este El Palmar de Troya – Arahal y que se lleva años esperando su construcción por parte de la Junta de Andalucía, así como el excesivo crecimiento de la ciudad hacia el norte en los últimos más de treinta años.
El nuevo PGOU que se someterá a la aprobación del Pleno el próximo lunes, 2 de febrero, contempla la “recualificación” o renovación de distintas zonas residenciales e industriales de la ciudad de Utrera y dos objetivos claros como son la remodelación de la zona oeste de la ciudad (Fontanilla, Silos, Estación RENFE) y dar respuesta a las personas que viven en las parcelas y urbanizaciones en el campo.
El documento del PGOU habla “de un modelo de ciudad en la que se pretende mejorar la calidad de vida de los ciudadanos” y prevé el crecimiento hacia “adentro” de la ciudad al haber poco suelo nuevo. Se apuesta por el crecimiento del suelo industrial para lo que se contempla más de cuatro millones de metros cuadrados para montar industrias en Utrera en las zonas de Los Granadillos, Carretera Amarilla, creación de un nuevo polígono industrial en la carretera Utrera – Los Palacios y se vuelve a incluir las 450 Hectáreas destinadas al Centro Logístico.
En 16 años se calcula que la población en Utrera superará los 68.000 habitantes y el crecimiento residencial se limita a un máximo de 7.119 viviendas de las que el 33% será vivienda protegida y que se abrirá hacia la zona de Vistalegre y Guadalema de los Quintero. También se diseñan los espacios verdes para la ciudad que aumentan en 34 hectáreas con tres nuevas zonas en Vistalegre, Arroyo del Moro y La Fontanilla que junto a los ya existentes suman un total de 90 hectáreas.
En relación a la ciudad con el tren se contempla en el nuevo PGOU dos actuaciones encaminadas a la creación de un apeadero para los trenes Sevilla – Málaga y cercanías para dar respuesta a los habitantes de la zona norte de Utrera hacia donde ha crecido tanto la ciudad y se reserva terreno para la duplicación de la Ronda Norte.
El PGOU señala, también, otras actuaciones como la integración de la Fuente de los Ocho Caños con el Parque Cristo de los Afligidos, remodelación del entorno del Castillo (en la que ya se está trabajando), aconseja “poner más en valor” los equipamientos del Recinto Ferial, “permeabilizar la conexión entre la zona consolidada de Utrera y la zona este (La Fontanilla).
Dos proyectos estratégicos recoge el PGOU como son la “recualificación” de la carretera Amarilla que permitirá más oportunidades de desarrollo y la “unión” Silos, La Fontanilla y tren.
La valoración económica, que recoge el documento, para el desarrollo urbanístico supera los 300 millones de euros de los que el 75% corresponde a la Inversión al desarrollo de los suelos y será asumida por los promotores y propietarios . El 25% restante de Inversión Estructural para crear las infraestructuras necesarias es competencia de los agentes públicos.
El desarrollo del PGOU generará 9000 empleos entre directos e indirectos.
