El pasado sábado, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, presentaba algunas de las nuevas medidas que la DGT pondrá en marcha para disminuir el riesgo de accidentes de tráfico. Lo hacía, a pie de carretera, y una muy “familiar” para el ministro, en concreto la A-375, que une Utrera con Puerto Serrano. Criterios técnicos han resuelto que esta sea la primera en la que se instalen guías sonoras de separación en el eje central de la calzada para alertar a los conductores para que no salga de la vía ni invada el sentido contrario.
La implantación de esta medida en la carretera que une Utrera y Puerto Serrano servirá de prueba y ejemplo para evaluar la misma cuya previsión de salidas de la calzada y evitar choques frontales se establece entre un 30 % y un 50 %. Esta ha sido una de las medidas que presentaba Zoido en la Comisión de Seguridad Vial en la que compareció a petición propia esta pasado martes, debido al aumento de parque móvil en España y el número de desplazamiento por carretera.
El ministro del Interior tendió su mano a los demás partidos políticos para llegar al consenso y diseñar, entre todos, las medidas necesarias para mejorar la seguridad de nuestras carreteras.
La Dirección General de Tráfico instalará estas guías sonoras en carreteras convencionales identificadas como peligrosas. La medida, en la que Tráfico invertirá 5 millones de euros, se va a implementar en 3.000 kilómetros. Estas guías cuentan con resaltos negativos de 20 cms y una profundidad de 1,2 cms, por la forma en que se están ejecutando van a permitir que, incluso, en aquellas calzadas donde sean frecuentes las nieves en invierno, el paso de las máquinas quitanieves no las deterioren.
Esta experiencia piloto consta de 45 kms, en una carretera que une Utrera y Puerto Serrano con una circulación media de 2.300 vehículos al día y ha registrado 148 accidentes con víctimas, en los que han fallecido 13 personas durante los últimos seis años, es uno de los 300 tramos de vías convencionales detectados como más peligrosos a causa de los excesos de velocidad y su alta siniestralidad. La medida está financiada por la DGT y ha contado con la colaboración de la Junta de Andalucía que es titular de la vía.
