El Junio Eucarístico se abría pronto este año en Utrera, justo el día 2, con la celebración de la festividad del Corpus Christi. La Parroquia de Santa María de la Mesa y su barrio se había engalanado como nunca para recibir la visita del Santísimo.
Así respondió todo un barrio al llamamiento de la Hermandad Sacramental que había pedido su colaboración y que adornaran las calles del recorrido. Altares, colgaduras, juncia y romero para acompañar la procesión del Corpus.
Puntualmente, y mientras sonaban las campanas de Santa María, se abrieron las puertas de la Parroquia para que desfilase el cortejo. Los niños Carráncanos, todas las Hermandades de Penitencia, Gloria, Sacramentales y Asociación de María Auxilidora que estaban convocadas y ninguna faltó. El primer paso que salió a la calle fue el del Niño Jesús. A este le siguió el de la Virgen del Dulce Nombre y cuando el repique de campanas era más sonoro anunciaba que la Custodia estaba saliendo a su barrio para recorrer las calles de su feligresía, precedido por una escasa representación del Corporación Municipal. Tras el paso que portaba la Custodia, desfilaban el clero, las religiosas de la ciudad y un estreno de la Hermandad Sacramental de Santa María: Las libreas de servidores que han sido realizadas por un grupo de hermanas siguiendo el modelo de las antiguas que poseía la hermandad. Gran esfuerzo que está haciendo su Junta de Gobierno por seguir restaurando gran parte de su valioso patrimonio así como de recuperación de tradiciones de antaño.
En el recorrido un punto muy especial, el paso por el convento de las Hermanas de la Cruz que en la fachada habían instalado un altar con la imagen de Santa Ángela de la Cruz. Los celestiales cantos de las Hermanas hicieron de rezo para el Santísimo Sacramento.
En casi dos horas la procesión volvió a la Parroquia de Santa María de la Mesa a la que no le faltó fluidez ni personas durante todo su recorrido.
