El Ayuntamiento de Utrera va a comprar un elevado número de desfibriladores que serán instalados en centros escolares y deportivos, edificios municipales y zonas de elevada afluencia de público. Además de la compra de éstos, se impartirá formación a las personas que trabajen en los centros en los que se coloquen dichos aparatos. El objetivo es que si una persona sufre un ataque al corazón, que exista un desfibrilador cercano del que pueda hacerse uso.
Los cardiólogos recuerdan que si el corazón permanece más de 5 minutos parado, las posibilidades de seguir viviendo o de hacerlo sin secuelas son prácticamente nulas. Por eso, los equipos de resucitación móviles (servicios de emergencias) difícilmente consiguen llegar a tiempo.
El Ayuntamiento de Utrera está trabajando para conseguir el certificado de “ciudad cardioprotegida o cardioasegurada”.
Para ello la Delegación Municipal de Sanidad está promoviendo, con los centros de salud y el hospital de Utrera, una asociación de pacientes cardíacos, para que se pueda realizar en esta localidad la fase III de la rehabilitación cardíaca gracias a la cual los enfermos puedan mantener las pautas aprendidas en el hospital en lo concerniente a la alimentación, el ejercicio físico, la vida sexual o favorecer el apoyo psicológico entre sus miembros, entre otras cosas . De esta manera los enfermos no se tendrán que desplazar a Sevilla para seguir el tratamiento. Mª José Ruiz ha declarado que se está trabajando “codo con codo con los profesionales para conseguir una asociación de pacientes cardíacos, fundamental para que la fase III de la rehabilitación se pueda realizar en Utrera”.
Además, Ruiz también está preparando el diseño de rutas cardiosaludables para fomentar la práctica de ejercicio adaptado a las necesidades de los pacientes cardíacos. “Los enfermos cardíacos tienen que practicar ejercicio, pero no cualquiera. Por eso nos hemos propuesto crear rutas, con desfibriladores y cartelería específica, para las personas que padecen dolencias del corazón”, ha concluido Ruiz.
