Dentro del programa municipal de vigilancia y control de los mosquitos que transmiten la fiebre del Nilo Occidental, se encuentran los consejos de seguridad que el Ayuntamiento de Utrera se ha encargado de compartir.

Dentro del programa municipal de vigilancia y control de los mosquitos que transmiten la fiebre del Nilo Occidental, el Ayuntamiento de Utrera ha compartido información para prevenir la proliferación de estos insectos y las medidas que la ciudadanía puede adoptar para evitar sus picaduras.
Entre las medidas para evitar la proliferación, en primer lugar, se aconseja mantener los niveles de cloro adecuados en las piscinas, balsas y estanques durante todo el año, para que así no se críen allí. De forma alternativa, se recomienda vaciar y tapar las piscinas después del verano. También es importante renovar a diario el agua de los bebederos de animales domésticos y de los dispuestos para los silvestres. Las canaletas también deberán ser mantenidas limpias tras las lluvias. Es aconsejable echar agua en los sumideros, al menos una vez a la semana, para evitar su estancamiento. Es muy importante también evitar recipientes que puedan acumular aguas estancadas en objetos abandonados o descuidados (cubos, bidones, garrafas, juguetes, piscinas hinchables, neumáticos, etc), sobre todo tras las lluvias. En caso de que se usen platos para las macetas, no hay que dejar que el agua sobrante se estanque, y si se dejan con agua, debe renovarse cada dos o tres días. Los pozos también deben ser protegidos, así como los aljibes con mallas mosquiteras, para que los mosquitos adultos no pongan allí sus huevos. También se recalca la importancia de mantener limpios de maleza los solares y parcelas, sobre todo de cañas y carrizos, para que la vegetación no sirva de refugio para adultos. Por último, se recomienda potenciar el control biológico, respetando a especies como vencejos, golondrinas, murciélagos, peces, anfibios y pequeños reptiles. También se pueden instalar cajas-nido para algunas de las especies citadas.
Respecto a las actuaciones para protegerse de picaduras, se recomienda usar telas mosquiteras en ventanas y puertas, manteniéndolas en buen estado. Es aconsejable dejar las luces apagadas, para evitar que los mosquitos acudan a la luz. El ventilador y el aire acondicionado son un gran aliado ya que impiden su aparación, ya que odian las corrientes de aire. También hay que tener en cuenta que, cuando se permanezca al aire libre entre el atardecer y el amanecer, hay que procurar mantenerse alejado de espacios donde haya aguas estancadas sin tratar. Además, cuando se salga a la caía de la tarde, se debería usar ropa clara que cubra la mayor superficie corporal posible, calcetines y calzado cerrado, ya que los colores oscuros y brillantes los atraen. Se aconseja también sacudir la ropa antes de ponérsela si ha estado tendida en el exterior. Es recomendable seguir una correcta higiene corporal, para así evitar la sudoración y los olores intensos que puedan atraer mosquitos. Por tanto, no se debe utilizar colonias que desprendan olores dulces ni jabones con perfumes o aerosoles para el pelo. Si se tiene bebés menores de dos meses, se debe emplear siempre barreras como mosquiteras para cubrir cunas y carritos, y no usar repelentes. Para el resto de la población, el repelente se puede usar de manera responsable, siguiendo las recomendaciones del fabricante en cuanto a modo de empleo y frecuencia. Para acabar, se recomienda utilizar insecticidas registrados para “uso doméstico” en espacios interiores (sprays, difusores eléctricos, etc), siguiendo siempre las instrucciones de uso (airear habitaciones después de usar el spray, por ejemplo). También es una buena opción el empleo de velas de aceites esenciales de eucalipto, limón o citronela.


