
Según denuncian residentes de la zona, el primer siniestro ocurrió en 2024, cuando un vehículo que circulaba de forma imprudente se precipitó desde el puente hasta el canal. Como medida provisional, el Ayuntamiento de Utrera colocó entonces dos piedras y cinta policial para señalizar el lugar. Un año después, la situación permanece sin cambios.
En las últimas semanas, otro vehículo se salió del camino en el mismo punto y, aunque en esta ocasión no cayó al canal, el suceso ha reavivado las críticas vecinales. La respuesta municipal, denuncian, volvió a ser únicamente la colocación de cinta policial.
Críticas al alcalde utrerano

“¿Qué esperan, que muera alguien para actuar?”, se preguntan los denunciantes, que reclaman al Ayuntamiento y a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir una solución definitiva que garantice la seguridad de conductores y peatones en la zona.
