La magia de la Navidad se hizo sentir este miércoles de Nochebuena en el Comedor Social ‘El Resucitado’ de Utrera, que vivió una mañana especialmente emotiva gracias a una visita muy esperada. Además de recibir su comida habitual, las personas usuarias del servicio compartieron un momento diferente con la llegada de Papá Noel, que repartió dulces y sonrisas en la sede de la entidad, situada en la calle Cristo de los Afligidos.
El personaje navideño estuvo encarnado este año por Antonio Puerta, quien se encargó de llevar un gesto de cercanía y alegría a quienes acudieron al comedor, endulzando la jornada con mantecados y productos típicos de estas fechas.
Cerca de dos décadas de apoyo a las familias

José Antonio López, uno de los impulsores del proyecto, recordó los primeros pasos de esta iniciativa solidaria y el camino recorrido a lo largo de los años. Durante la jornada estuvo muy presente el recuerdo de Dionisio Chuan, otro de los fundadores, fallecido recientemente. López expresó la emoción del momento al tratarse de la primera Navidad sin su compañero, al que definió como una figura clave tanto en el trabajo diario como en el plano personal.
Coordinación con Servicios Sociales
En cuanto al funcionamiento actual del comedor, López destacó el alivio que supone la coordinación directa con el área municipal de Asuntos Sociales, encargada de valorar y derivar los casos. Este modelo ha permitido mejorar la organización y centrar los esfuerzos en la atención diaria.
La entidad ha optado, además, por no realizar campañas directas de recogida de alimentos o donaciones, apostando por un sistema basado en subvenciones que se invierten íntegramente en un supermercado local de Utrera, encargado de suministrar los productos necesarios.
Un gesto solidario con sabor navideño

Por su parte, Antonio Puerta destacó la satisfacción personal que supone participar en este tipo de iniciativas, señalando la importancia de regalar momentos de alegría y cercanía en fechas tan señaladas.
Desde el Comedor Social ‘El Resucitado’ quisieron trasladar un mensaje de buenos deseos a toda la ciudadanía: paz, amor y esperanza, junto al anhelo de que algún día no sea necesario que existan recursos de este tipo porque ninguna persona tenga que pasar por una situación de necesidad.
