A las 6 en punto de la tarde se abrían de par en par las puertas del Santuario, no hace falta decir más para situarnos. La Hdad. Obrera y de Apostolado de los Muchachos de Consolación iniciaban su Estación de Penitencia des de su casa, la que comparte con la del Barquito en la Mano, Ntra. Sra. de Consolación tan presente en esta cofradía, bandera, simpecado, frontal del paso, todo recuerda a ala Madre de todos los utreranos.
Fortísimo el calor que tuvieron que soportar todos los componentes del desfile procesional en su primer tramo, al discurrir por el Paseo sin una pizca de sombra, lo que hizo que se dispusiera de un punto de avituallamiento de agua al comienzo del paseo de Consolación, esto hizo que se retrasara su llegada al Centro de Día de los Mayores, el hogar del pensionista de toda la vida, en cerca de media hora, y que los nazarenos no llevaran el cirio en la cintura hasta que no anocheció evitando que se doblaran por la calor. Pero esta no fue capaz de que la devoción del pueblo utrerano hacia estos Sagrados Titulares se viera mitigada, todo absolutamente todo el recorrido estaba lleno para contemplar la Cofradía.
A los tradicionales puntos álgidos de años anteriores del discurrir de esta cofradía, Centro de Mayores, donde este año se vio como la saeta no tiene edad y desde la juventud de Consolación García hasta la madurez de María Marcha saben rezar cantando a los Cristos y Vírgenes de Utrera, Carrera Oficial, parroquia de Santa María, este año se ha unido uno nuevo, las saetas que interpretada por Rosa Marín en el Monumento a los Quinteros del parque Consolación.
El Stmo. Cristo del Perdón iba majestuoso en su Cruz que estrenaba este año sobre monte de lilium morados, a las órdenes de Emiliano Alberto y Manuel Valdivieso y como debe de ser con sus Muchachos detrás.
María Stma. De la Amargura, con su exorno floral todo en blanco y con rosas de distintas variedades, llevaban como capataces a José Luis Rioja y Francisco Fernández contaba con el acompañamiento musical del Banda Ciudad de Utrera.
Y si la hdad. pudo recuperar el retraso acumulado, tanto en Ayuntamiento, como en Carrera Oficial, tras pasar por esta se relajó y llego al Santuario de recogida con mas de una hora de retraso y entrando el palio cercana las tres y media de la madruga del ya Martes Santo, lo que no fue ápice para que el publico llenara por completo las inmediaciones del Santuario y acompaña hasta el final a los Muchachos de Consolación en un Espléndido Lunes Santo.
