El pregón de la Semana Santa marca la cuenta atrás para los cofrades utreranos y anuncia que la llegada de la Semana Santa está, tan solo ya, a siete días.
Como cada año en el domingo previo al Domingo de Ramos el Teatro Municipal Enrique de la Cuadra volvió a vestirse de gala para acoger el Pregón, este 2019, a cargo de Antonio Manuel Romero.
Este acto cofrade congregó a mucho público, que llenaba el teatro utrerano. Sobrio escenario con los reposteros con los escudos de España, Andalucía y Utrera como fondo, un exorno floral justo y medido con flores de tonalidades lilas, y la impresionante Cruz de Guía de la Hermandad de Los Gitanos, que será uno de los estrenos de esta Semana Santa, que se mostraba en todo su esplendor.
Puntualmente a las 12:30 horas la Asociación Musical Álvarez Quintero, dirigida por Sergio Calle, arrancaba los compases de la marcha “Rocío”, elegida por el pregonero, que como rociero que es, quiso con ella hacer un guiño al centenario de la coronación de la Virgen del Rocío.
Esta marcha fue el preámbulo a la presentación de David Gutiérrez, cuyas primeras palabras fueron el recuerdo de Isabel, la suegra del pregonero recientemente fallecida, para continuar con una preciosa defensa a la Cruz, símbolo y guía del cristiano.
De ahí pasó a una sentida presentación de su amigo Melli, que arrancó los primeros aplausos y hasta las primeras risas del patio de butacas, lleno este de amigos del pregonero al que reconocieron en las palabras de su presentador.
La marcha “Amarguras”, de la que se cumple 100 años y que es himno oficioso de la Semana Santa, puso el momento de reflexión para que Antonio Manuel Romero comenzara su pregón.
Romero Triguero comenzaba con un recorrido de Utrera, resaltando la “suerte” que tienen los utreranos con haber nacido en Utrera, un recorrido que fue desde la historia, hasta sus monumentos, desde sus hijos más pudientes a los más humildes, de los cofrades más distinguidos a los más populares y heterodoxos, para finalizar con un saludo a la Virgen de Consolación.
Esta presentación arrancó los primeros aplausos del público que hasta en 20 ocasiones interrumpieron al pregonero a lo largo de su pregón.
Seguidamente realizó el saludo protocolario a las autoridades y cofrades presentes, en el que sorprendió que no incluyera al sacerdote Joaquín Reina, al que tras comenzar su pregón indicando que por la Cruz se llega a la Cruz y que esta ha triunfado se refirió al sacerdote, “los últimos serán los primeros” indicó el pregonero al que agradecía su labor Pastoral.
En su pregón, Antonio Manuel Romero siguió recordando a cofrades que ya no están con nosotros, aquellos que ya están allí arriba, para con este emotivo recuerdo entrar a recorrer todos los misterios que componen nuestra Semana Mayor.
Lo hizo siguiendo el orden de la Pasión de Jesús: Borriquita, Cautivo, Virgen de la Lágrimas, Atado a la Columna de San Francisco, el Atado a la Columna aceitunero, la Virgen de la Paz, Jesús con su Cruz acuesta, la Virgen de las Angustias, y los Crucificados: Perdón y su Madre de la Amargura, Amor salesiano y la Virgen de la Veredas, el trinitario afligido y su Madre Desamparados, el Cristo de los Milagros y su Madre Concebida sin pecado Original, la madre que llora con su hijo muerto en sus brazos y su madre reina de los Ángeles y el Cristo ya muerto al que su madre, de riguroso luto, le sigue con los 7 puñales que le rompe el corazón.
Todos absolutamente todos tuvieron su reflexión por parte del pregonero.
Y como con el director espiritual, no es que hubiera olvidado los titulares de su Hermandad de los Gitanos, (tanto el pregonero, como el presentador, lucieron la medalla corporativa de la cofradía de la “Madrugá”), sino que los dejó para el final y, ya con todo dado, mostró uno de los mejores momentos del pregón en su Canto a la Esperanza Gitana, para seguir con el Cristo de la Buena Muerte, el señor de los Gitanos “aunque en Utrera no hay ni payos ni gitanos” indicaba el Pregonero.
Y, para el final, el pregonero desnudó su alma y con toda la verdad de su pregón finalizaba hablando del Cristo Resucitado que sale el Domingo de Resurrección de Santa María y Santiago.
Hasta ahí el pregón que Antonio Manuel Romero Triguero había acabado de escribir el 19 de marzo. Pero, por desgracia, la vida deparaba otro final que de su corazón salió dictado hace solo unos días.
Las últimas palabras del pregonero ante el atril fueron de recuerdo a Isabel, su suegra, recientemente fallecida. Le mostró el cariño que le profesaba y con lágrimas en los ojos, puso ahora su fin a su canto a la Semana Santa de Utrera.
1 hora y 39 minutos de un pregón sincero y sin ningún tipo de mentira, en el que Melli se mostró tal y como es, un utrerano más, cofrade y cristiano.
Los himnos de Andalucía y España interpretados por la Asociación Musical Álvarez Quintero cerraron el 65 Pregón de la Semana Santa de Utrera.
