El pregón de un poeta cofrade fue el pronunciado por Agustín Pérez González en la capilla de la Santísima Trinidad el pasado domingo, 10 de marzo, y que la hermandad trinitaria organiza cada año llegando este 2013 a la vigesimosexta edición. Desde la primavera hasta el costalero todos tuvieron un lugar en el pregón trinitario pasando por cada miembro de la Junta de Gobierno, los niños, músicos y sin faltar los titulares de la Hermandad ni la próxima celebración de sus trescientos años de fundación. Sentido pregón que tuvo algún desliz como cuando en el apartado dedicado al costalero colocó la salida del Cristo del Perdón en la tarde del Jueves Santo, algo que quizás pasara un poco desapercibido por las hermosas palabras con las que cantó a la mañana del Domingo de Ramos y al Jueves santo.
La marcha “Rocío”, elegida por el pregonero, abrió el acto y a la interpretación de esta llegó la saeta al cristo de los Afligidos en la voz de Consolación García Segovia. Mejor preámbulo no pudo tener el pregón de Agustín Pérez González, quien fue presentado por Emilio Alfaya que comenzó con el rezo del Credo pero adaptado a la Hermandad de la Trinidad y a sus titulares. Referencias al Año de la Fe y de las Misiones en Utrera, para el presentador las hermandades están constantemente en esta misión y como ejemplos de Fe puso a los hermanos trinitarios por no perderla jamás a pesar de las adversidades, de las obras que han realizado en la capilla, de emigrar a otro templo para realizar la salida procesional y cuando la lluvia impidió la salida de la cofradía desde la capilla restaurada, entre otras cosas que para él son muestras de fe.
Pasó a resumir la larga trayectoria del escritor, poeta y cofrade sevillano, Agustín Pérez González. Enfermero de profesión vinculado al mundo cultural y artístico de Sevilla cofundador y presidente de la Asociación Artístico Literaria Itimad y director de la Revista de Creación Literaria y Plástica Aldaba. Ha pronunciado varios pregones y exaltaciones no solo cofrades, sino de navidad, rocieros y el de la Velá de Triana el pasado 2012.
De nuevo los sones de la Asociación Musical Álvarez Quintero se escucharon en la capilla trinitaria con la interpretación de la marcha “Virgen de los Desamparados” para pasar al esperado pregón de Agustín Pérez González.
Comienzo dedicado a sus tíos Carmela y Ramón grandes devotos de la Virgen de Consolación de Utrera. Y tras la dedicatoria los primeros versos dedicados a la Primavera y que enlazaba con el comienzo de la Semana Santa y las hermandades utreranas. La importancia de la Fe y la Caridad Cristiana para llegar a la inocencia de los niños que cada mañana de Domingo de Ramos acompaña al paso de la Borriquita y cómo Utrera la espera cada año.
Universo complejo el mundo cofrade, decía el pregonero, en el que cada uno tiene una forma especial de rezar y recorrió todos los personajes que forman parate de la hermandad y la cofradía. En ese momento tuvo un recuerdo para los músicos, pero no cualquiera, sino los componentes de la desaparecida Agrupación Stmo. Cristo de los Afligidos. A estos músicos y a la juventud como semillero de las hermandades dedicó unos versos.
La saeta también tuvo su lugar en el pregón ya que unos versos suyos sobre este cante hecho oración sirvió para que Consolación García Segovia cantara una nueva saeta dedicada, en esta ocasión, a la Virgen de los Desamparados.
Siguiendo con el pregón Agustín Pérez recreó la íntima conversación de un lirio que estaba a los pies del Cristo de los Afligidos.
Una experiencia personal vivida en un lugar de Sevilla muy parecido al entorno del Arco de la Villa que era el Postigo del Aceite sirvió para introducir la parte del pregón dedicada a la Virgen de la que decía que con la “ilusión, magia y embrujo de su llegada hace entender muchas cosas”.
A la Virgen de los Desamparados le dedicó unos versos en los que recreaba uno de los momentos más emotivos de la cofradía en la calle cada Jueves Santo cuando sale de su capilla de la Calle La Fuente, que no es otro que el paso de palio atravesando el Arco de la Villa.
El final del pregón cofrade de la hermandad trinitaria lo dedicó Agustín Pérez González a los costaleros que son los que le dan vida a los pasos. Labor difícil la del costalero pero a la vez la más generosa.
Fuerte ovación, con el público puesto en pie en la Capilla de la Trinidad y la interpretación por parte de la Asociación Musical Álvarez Quintero del Himno Nacional puso fin al XXVI Pregón Cofrade de la Hermandad de la Santísima Trinidad.
