El saxofonista utrerano Manu Brazo y la violonchelista de Dos Hermanas Rosa Gavare protagonizaron este viernes 18 de septiembre uno de los conciertos del ciclo ‘Noches en los Jardines del Real Alcázar de Sevilla’, donde presentaron su programa ‘Danzas del mundo’ ante un auditorio completamente abarrotado.
La propuesta planteó un viaje musical por diferentes culturas a través de la danza, utilizando únicamente un saxofón y un violonchelo. Una formación poco habitual que permitió a ambos intérpretes explorar las posibilidades sonoras de sus instrumentos y construir un repertorio caracterizado por el contraste entre el virtuosismo, la expresividad y los momentos de mayor intimidad.
El programa arrancó con la Sarabande de Anders Paulsson, una composición contemporánea inspirada en la tradición barroca, para continuar con Histoire du tango de Astor Piazzolla. La obra del compositor argentino permitió al dúo recorrer la evolución del tango desde sus raíces populares hasta sus formas más sofisticadas.
La siguiente parada fue la Suite Off Pist de Svante Henryson, que combina influencias del folclore escandinavo y del jazz y que se convirtió en una de las piezas más exigentes del recital. La música española estuvo representada por la Danza Española nº 5, ‘Andaluza’, de Enrique Granados.
El concierto concluyó con las Danzas Latinoamericanas de José Elizondo, integradas por piezas como Otoño en Buenos Aires, Pan de Azúcar y Atardecer tapatío. El repertorio puso el broche final al recorrido con un carácter especialmente rítmico y colorista. Los aplausos del público llevaron al dúo a ofrecer una propina: Oblivion, tango compuesto por Piazzolla en 1982.
Un reto para dos instrumentos melódicos
El propio Manu Brazo explicó tras la actuación que el concierto suponía un desafío especial, ya que era la primera vez que ambos músicos afrontaban juntos un programa completo exclusivamente como dúo de saxofón y violonchelo. Aunque llevan años coincidiendo en distintas formaciones de cámara, hasta ahora no habían construido un recital íntegro para esta combinación.
La dificultad partía, en buena medida, de las características de ambos instrumentos. Tanto el saxofón como el violonchelo tienen un marcado carácter melódico, por lo que el dúo tuvo que encontrar sus propias soluciones para generar la dimensión armónica que normalmente asumiría un instrumento como el piano o la guitarra.
Además, ninguna de las obras del programa fue compuesta originalmente para saxofón y violonchelo, una circunstancia que obligó a los intérpretes a realizar adaptaciones y a explorar nuevas posibilidades tímbricas. El resultado fue un repertorio que exigió una constante búsqueda de equilibrio entre los dos instrumentos.
“Off Pist”, que significa “fuera de pista”, terminó convirtiéndose también en una especie de concepto alrededor del que giró el recital. Según explicó Brazo, la pieza plantea llevar los instrumentos al límite, una idea que también estuvo presente en el resto del programa.
El reto consistió en comprobar hasta dónde podían llegar ambos músicos utilizando únicamente sus dos instrumentos: generar profundidad a través del color, jugar con registros, dinámicas y articulaciones y conseguir que dos líneas melódicas fueran capaces de sostener por sí solas un concierto completo.
Para Manu Brazo, actuar nuevamente en el Alcázar de Sevilla tuvo además un significado especial. El dúo lleva participando, tanto junto como por separado, en las Noches del Alcázar desde 2021, por lo que el escenario se ha convertido en una cita habitual dentro de su calendario artístico.
Las condiciones de un concierto al aire libre añaden también dificultades relacionadas con la acústica, la temperatura y las circunstancias meteorológicas. En esta ocasión, sin embargo, las condiciones permitieron a los músicos desarrollar el recital con comodidad y concentrarse plenamente en la interpretación.
La actuación sirvió así para poner de manifiesto las posibilidades de una formación poco frecuente y para demostrar que, a partir de dos instrumentos esencialmente melódicos, es posible construir un programa completo, exigente y de gran riqueza expresiva.
Fuentes de la crónica e imágenes:
José Manuel Brazo Mena
Actidea.es








