
La imagen titular de la Hermandad de la Trinidad presidió este acto piadoso que tuvo como templo de salida la parroquia de Santa María de la Mesa. Tras la celebración de la misa y pasados unos minutos de las 20:00 horas, el cortejo se puso en marcha bajo la dirección espiritual del Consejo y párroco del templo, José Diego Román, con el crucificado portado en andas.
Un recorrido con música y estaciones

Numerosos cofrades y vecinos acompañaron el rezo de este Vía Crucis, una de las manifestaciones públicas de fe más significativas de la Cuaresma local.
El término Vía Crucis procede del latín y significa “Camino de la Cruz”. Esta devoción católica recuerda, mediante la oración y la meditación, los catorce episodios principales de la Pasión de Cristo, desde su condena a muerte hasta su sepultura, invitando a los fieles a reflexionar sobre el sacrificio de Jesús.
Las estaciones recorren simbólicamente el sufrimiento y muerte de Cristo, desde la primera —Jesús es condenado a muerte— hasta la última, que rememora su sepultura, en un ejercicio espiritual de contemplación, amor y agradecimiento.








