El Ayuntamiento de Utrera fue escenario en la tarde del pasado martes de la bienvenida a los niños bielorrusos que cada año pasan sus vacaciones estivales en la localidad, de la mano de la asociación humanitaria “Niño Perdido”.
El alcalde, Francisco Jiménez, acompañado de la concejal, Paqui Fuentes, recibieron a las familias y a los niños, con edades comprendidas entre los 8 y los 16 años, que llegaron al municipio el pasado 25 de junio donde permanecerán hasta el 25 de agosto.
Este año son 19 los niños que han viajado desde aldeas bielorrusas, como Budka o Kaporovka, en lugar viaje que ha pasado por ciudades como Varsovia, París y Málaga, antes de encontrarse con sus familias de acogida. Durante el tiempo que permanezcan en Utrera, pasarán por diferentes revisiones médicas y odontológicas y podrán disponer de una alimentación más completa que la que tienen habitualmente, carente entre otros productos de alimentos tan vitales como el pescado.
Pero también son fundamentales los ratos de ocio y convivencia que los niños pasarán con sus familias y el resto de familias de acogida, en los que viajaran a la playa, a Aquopolis y visitarán Isla Mágica. Desde la asociación se destaca el hecho de que los niños “puedan disfrutar de estas vacaciones y conocer una vida diferente, fortalecer sus defensas y relacionarse en un ambiente totalmente diferente al que viven de manera habitual”.
Por su parte el alcalde reconoció el esfuerzo que cada año hacen las familias pertenecientes a la asociación para procurarle a los niños unos beneficios que resultan fundamentales para su salud.
