Acumulados ya los Sellos de Calidad de España y de Francia, ha obtenido, además, el Sello de Calidad Europeo. Este galardón es concedido por el excelente trabajo realizado en el proyecto de Etwinning , lo que significa que el trabajo de ambas coordinadoras, de los estudiantes, del profesorado implicado en el proyecto y el de ambos centros, IES RUIZ GIJÓN y COLLÈGE GLANUM, es reconocido al más alto nivel europeo. Con tal motivo, el proyecto aparecerá en el portal europeo en www.etwinning.net
Un año de trabajo en el que a través de la gastronomía mediterránea como eje central se han estudiado aspectos relacionados con otras materias lo que ha conferido al trabajo un marcado carácter pluridisciplinar.
Navegando de la mano de la gastronomía , tema usado como eje centralizador, los alumnos se han iniciado en tareas creativas, han imaginado cómo proceder para publicitar sus creaciones , han reparado en la originalidad y diferencia de costumbres, el peso de ella en las distintas culturas y acontecimientos históricos ,han profundizado en la relación de ciertas recetas y menús con la literatura, y su uso como recurso literario, su influencia física y psicológica en el ser vivo, la interacción con el campo matemático , la importancia del saber hacer y cómo hacer, el uso de redes sociales para desarrollo de trabajos y proyectos. Se han educado como personas al habérseles ampliado en campo en valores y el arte de la comunicación, han estudiado proverbios y refranes que nos previenen de realidades y hechos, han creado aulas de emprendedores mediante estudios empresariales y de mercado…
En definitiva, “Una mesa en el Mediterráneo” ha proporcionado a los alumnos visiones globales de los aspectos cognitivos en las distintas materias educativas para que sepan dar respuestas evitando la excesiva teorización y la metodología clásica y estática, usando múltiples estrategias metodológicas novedosas y herramientas TIC, que hacen que el proceso de aprendizaje se adecue a las nuevas necesidades e instrumentos al alcance del discente. Y los ha formado como personas procurando el contacto directo con otra cultura y sus costumbres, desarrollando aptitudes de convivencia, democracia y aceptación (entre muchos otros) durante la estancia de una semana en Francia en casa de sus corresponsales franceses.
