“El maestro y su admirador” fue el concierto que ofreció la Orquesta Sinfónica de Utrera junto a la Escolanía de Utrera y la voz del cantaor flamenco utrerano más universal, Rafael de Utrera.
Este concierto siguió un formato didáctico y se invitó al público a escuchar “lo más profundo del mensaje musical”. De esta forma, el director de la Orquesta Sinfónica de Utrera, Alberto Barea, fue ofreciendo al público pequeñas reseñas y explicaciones sobre las obras interpretadas que fueron desde el impresionismo francés hasta la música popular, pasando por el nacionalismo español.
“Un apasionante viaje desde París hasta nuestra tierra” de la mano de los compositores Debussy y Manuel de Falla, a los que este concierto quiso rendir homenaje.
La Sinfónica utrerana contó para esta ocasión con la misma formación que en el concierto de Año Nuevo (12 violines, 6 violas, 4 violonchelos, 2 contrabajos, 2 flautas traveseras, 2 clarinetes, 2 oboes, 2 fagotes, 3 trompetas, 4 trompas, 3 trombones, 1 tuba y tres percusionistas) y solo se incorporará un arpa.
Tras una primera parte en solitario por parte de la Orquesta sinfónica de Utrera, fue en la segunda cuando la Escolanía de Utrera interpretó “La Primavera”, a capella, y Rafael de Utrera cantó los temas “Te he de querer mientras viva”, de Carlos Cano; y “La Tarara”, de Federico García Lorca, un tema que se repitió en el fin de fiesta contando con la colaboración del público.
