Este sábado, 30 de junio, llegaban a Utrera los 22 niños bielorrusos para disfrutar sus vacaciones de verano en Utrera con sus familias de acogida.
20 años lleva la Asociación Humanitaria Niño Perdido realizando esta labor solidaria, que asegura “es reconfortante no solo para los niños sino, sobre todo, para las familias de acogida”.
Familias al completo se dieron cita para recibir a sus niños poniendo así fin a una larga espera de todo un año.
Hasta el próximo 28 de agosto estarán estos niños con sus familias utreranas, tiempo que les servirá para la mejora de su salud reduciéndose de forma considerable los niveles de radiación a los que se ven sometidos en sus lugares de origen.
La delegada municipal de Participación Ciudadana y Solidaridad Internacional, Sandra Gómez, también acudió a recibir a los niños bielorrusos y compartir esos momentos felices que se viven en cada reencuentro.
Desde la Asociación Humanitaria Niño Perdido solo se espera que “más familias utreranas se sumen a esta causa, que garantiza una satisfacción personal y humana, que no tiene precio”.
La Delegación Municipal de Solidaridad Internacional aporta subvenciones que alivian el gasto familiar a la hora de traer un niño bielorruso a casa ya que esta cubre el coste del billete de avión y alguna de las actividades colectivas del grupo.
Por delante quedan casi dos meses cargados de actividades que les llevarán a pasar unas vacaciones inolvidables. Desde la recepción en el Ayuntamiento de Utrera hasta las visitas al parque acuático o los días de playa y piscina con sus familias españolas.
