
Esa es la conclusión a la que han llegado los técnicos de la consultora medioambiental Tecnigral S.L., una empresa externa a la que el consistorio encargó el estudio en el que se recoge que “el ejemplar sufre un riesgo alto de fractura y representa un peligro real para los transeúntes”.
La voz de alarma la dieron los operarios de Parques y Jardines durante la realización de trabajos rutinarios de mantenimiento, cuando al limpiar las ramas más bajas que tapaban la zona donde el tronco se abre en varios brazos, encontraron una profunda raja en la madera.
Los arboricultores de Tecnigral supervisaron la situación

Estamos hablando de un árbol con unas medidas realmente importantes, con 24 metros de altura, un diámetro de tronco de 85 centímetros y una proyección de copa de 15 metros.
Mantener en pie una estructura de miles de kilos en ese estado en el área de juegos infantiles y de un camino muy transitado, puede tener consecuencias verdaderamente severas.
Unos árboles que se protegen entre ellos

El delegado de Parques y Jardines, José Mª Méndez, ha señalado que “lamentablemente, los especialistas han descartado todas las opciones encaminadas a salvar el ejemplar, porque ninguna podría salvar el árbol y el riesgo para la población es muy alto”.
Méndez señala que para tratar de compensar la pérdida de este árbol y la falta de cobijo que arrastra la parcela desde la última remodelación, “vamos a llevar a cabo una reforestación inmediata plantando tres nuevos ejemplares de especies adecuadas, que desarrollen copas anchas que devuelvan al Parque de Consolación la sombra”. Se trata de fresnos y almeces que son especies de copa ancha y de rápido crecimiento.





