El LXX Potaje Gitano de Utrera cerró una edición para el recuerdo al celebrar su 70 aniversario con una destacada respuesta de público y un cartel artístico de primer nivel. Alrededor de 2.300 personas se dieron cita en el patio del colegio salesiano para disfrutar de una de las citas flamencas más emblemáticas del calendario, organizada por la Hermandad de Los Gitanos, en una velada que también sirvió para rendir homenaje al torero Morante de la Puebla.
Al comienzo del festival se emitió un In Memorian a los artistas y flamencos que nos han dejado este año, presentado con arte y saber por Juan Garrido.
Artistas invitados
Para conmemorar esta efeméride, la organización confeccionó un cartel con algunas de las principales figuras del panorama flamenco. Sobre el escenario actuaron los cantaores Jesús Méndez, Antonio Reyes y Marina Heredia, junto al bailaor José Maya.
Arrancó Jesús Méndez, quien puso al público de pie. Entre los artistas del grupo se encontraba el gutarrista Salado, que sólo hacía una semana que había fallecido su tío Miguel Salado, con debut de su sobrino incluido.
El segundo de la noche fue Antonio Reyes con su familia a la guitarra: Ramoncito Reyes, Manuel Vinaza y Tate Núñez.
En tercer lugar Marina Heredia, tras casi quince años de ausencia en el Potaje, levantó al público y terminó con malagueñas, fandangos y soleá, que hizo las delicias de los asiduos.
Homenaje: discursos y entrega del reconocimiento
El cronista taurino Manuel Viera ejerció como mantenedor durante el acto de homenaje. Manuel expresó en su discurso la pena de no poder contar presencialmente con el torero, quien estuvo ausente por motivos de trabajo. Además, en sus palabras habló de lo que significa para él el arte del toreo.
Tras las palabras del experto taurino, fue el momento del Hermano Mayor de la Hermandad de Los Gitanos de Utrera, José Jiménez Loreto, quien estuvo visiblemente emocionado por el recuerdo hacia aquellas personas que ya no están con nosotros. Su emotivo discurso levantó el aplauso de todo el público asistente. Además, recordó los orígenes del festival: “Fue en la primavera 1957 para festejar el primer el primer desfile procesional de la cofradía de los gitanos por las calles de Utrera. En aquel momento se organizó una comida de hermandad en la que se guisó un potaje para las 60 personas asistentes”.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue el reconocimiento a Morante de la Puebla. El torero no pudo asistir al encontrarse esa misma tarde anunciado en una corrida en León, por lo que fue el cantante Manuel Lombo quien recogió el galardón en su nombre. Sin embargo, no faltaron las palabras de reconocimiento hacia Morante: “Es un torero excepcional, y ante todo un creador. Su tauromaquia es emoción, evocación y verdad, ya que en su toreo, al igual que en nuestro potaje, hay flamenco, duende e historia”, expuso José Jiménez.
Durante su intervención, Lombo transmitió el agradecimiento del diestro y aseguró que este reconocimiento tenía un significado muy especial al proceder de Utrera, una localidad estrechamente vinculada al flamenco. Asimismo, destacó la conexión existente entre el mundo del toreo y el arte flamenco, unidos, según expresó, por valores como la emoción, el compás y el duende: “Morante siempre ha sentido una admiración por el flamenco, su manera de entender el flamenco bebe de la misma fuente que este arte”, comentó Manuel Lombo.
Tras la entrega del reconocimiento, intervino Ricardo Sánchez, delegado del gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla, quien aseguró que el Potaje es historia viva del cante: “Es el decano que inició la senda de festivales, pero no solo vale con empezar, ya que lo importante es mantenerse. Y el Potaje no solo se ha mantenido, sino que ha mejorado con el tiempo”.
Continuó con el turno de intervenciones Jorge Corpas, Mánager de Sevilla Cruzcampo, quien vivió su primer Potaje Gitano en su posesión actual: “Quiero agradecer al Ayuntamiento y al Hermano Mayor por vuestra capacidad de emocionarme, algo que se ha transmitido en los artistas y en toda la organización”, comentó emocionado Corpas, quien aprovechó el emotivo momento para recordar a Begines.
El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, cerró el turno de intervenciones comentando la historia de la rueda como símbolo del festival: “Simboliza la reencarnación y nuestros orígenes. La Hermandad de los Gitanos organiza siempre el mejor festival flamenco, poniendo en manifiesto todo lo bueno que tiene el flamenco y Utrera. Este año desde el Ayuntamiento tendremos un detalle especial hacia Pepa de Utrera por los 100 años de su nacimiento”, cerró el alcalde.
La programación concluyó con un fin de fiesta en el que participaron nombres como Cancanilla de Málaga, Remache de Málaga, Manuela de Moya, Remedios Reyes, Rocío la Turronera, Julio Romero, Antonio Soto y Juan Ramón Reyes.
































