La comunidad educativa de Utrera protagonizó una jornada cargada de emoción con la celebración de la cuarta edición de los Premios Educación impulsados por la Fundación Caja Rural de Utrera. En el teatro municipal Enrique de la Cuadra se desarrolló este acto en el que se concedieron siete reconocimientos, poniendo en valor la excelencia, los valores, la vocación y la dimensión humana del ámbito educativo local.
Un encuentro que une a toda la comunidad educativa

En esta ocasión, el enfoque estuvo centrado en el impacto de las nuevas tecnologías en las necesidades educativas especiales.
La música abre y cierra la gala
El acto dio comienzo con la actuación de un coro compuesto por 55 alumnos de quinto y sexto de primaria del colegio Sagrada Familia, que interpretaron los temas ‘Libertad’, de Nil Moliner, y ‘Canción tu sonrisa’, vinculada al Proyecto Sonrisa y Aldeas Infantiles.

El origen y la evolución de los premios Educación
Verónica Ramírez, en representación de la organización, recordó que esta iniciativa nació en 2023 en el seno de la Fundación Caja Rural de Utrera y que, desde entonces, se ha convertido en una cita imprescindible.

La danza también tiene su espacio
Como es tradición desde la primera edición, la gala contó con un momento dedicado a la danza. En esta ocasión, la Escuela de Danza de Victoria Kudrina interpretó la pieza ‘Niños jugando en la nieve’, aportando un componente artístico destacado al evento.
Reconocimientos cargados de significado
El instante más esperado llegó con la entrega de los premios, donde se pusieron de relieve historias y realidades del día a día en las aulas utreranas.

Uno de los momentos más emotivos fue el protagonizado por el colegio Sagrada Familia, que dedicó su galardón a la portería del centro y, de manera póstuma, a María Mulero Salvatierra.
El colegio Alfonso de Orleans premió al equipo operativo de mantenimiento del Ayuntamiento de Utrera, mientras que el centro Nuestra Señora de las Veredas, de Guadalema de los Quintero, reconoció a José Alberto Cotrino García, antiguo profesor y director.
Especialmente entrañable resultó el reconocimiento del colegio Los Girasoles, de la pedanía de Pinzón, que recayó en un grupo de abuelas. Finalmente, el colegio Salesianos puso en valor la labor social del proyecto Oberti, activo desde hace más de una década.
Un mensaje de esperanza en torno a la educación

Clausura institucional
El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, fue el encargado de poner el broche institucional al evento, agradeciendo la asistencia del público, felicitando a los centros educativos por su trabajo y reconociendo la trayectoria de la Fundación con unos premios que alcanzan ya su cuarta edición.
