
Este cambio introduce una novedad destacada en el calendario religioso de la localidad, al fijar de forma estable una salida procesional coincidiendo con la festividad principal de la Virgen, reforzando así el carácter devocional de una fecha especialmente significativa para los fieles utreranos.
¿Qué ocurrirá con los actos del 1 de mayo?

Pese a ello, la hermandad mantendrá la bajada de la Virgen cada cuatro años, que seguirá incluyendo su recorrido procesional por las calles de Utrera el 1 de mayo, conservando así una de las citas más esperadas por los devotos.
Con esta reorganización, la corporación plantea una adaptación de sus cultos que combina la continuidad de sus tradiciones más arraigadas con la incorporación de nuevos enfoques en su calendario.
