La Hermandad de los Gitanos de Utrera y el conjunto de la Semana Santa local se encuentran de luto tras el fallecimiento de Andrés Jiménez Peña, quien ejercía como prioste de la corporación de la madrugá. Su pérdida, producida en los primeros días de 2026, ha causado una profunda conmoción en la ciudad y en el ámbito cofrade utrerano.
La noticia ha sido recibida con gran tristeza por parte de la hermandad, que pierde a una figura clave dentro de su estructura organizativa. Andrés Jiménez Peña formaba parte de la junta de gobierno y desarrollaba una labor esencial para el funcionamiento diario de la corporación, especialmente en todo lo relacionado con el culto y la preparación de la estación de penitencia.
Desde su responsabilidad al frente de la priostía, asumía tareas de especial relevancia técnica y patrimonial, siendo el encargado del cuidado del patrimonio mueble, el montaje de altares y la preparación de los pasos procesionales. Su trabajo resultaba determinante para la estética, la liturgia y la correcta puesta en la calle de la cofradía, con sede en la parroquia de Santiago el Mayor.
La Hermandad de los Gitanos está de luto

Las muestras de condolencia no se han hecho esperar y han llegado desde distintas hermandades y colectivos de la Semana Santa de Utrera, reflejando el aprecio y el respeto que se le profesaba. En su mensaje de despedida, la junta de gobierno alude al consuelo de la fe, con una referencia directa a las advocaciones que definen a la corporación, recordando la esperanza cristiana ante la muerte.
La hermandad ha pedido una oración por el eterno descanso de su alma, encomendándolo a sus Amantísimos Titulares. Con su fallecimiento, la priostía utrerana pierde a una persona comprometida con la conservación y el cuidado del legado artístico y devocional de la Hermandad de los Gitanos, dejando una huella imborrable en la historia reciente de la corporación. Descanse en paz.
