
Según los socialistas, el “último montaje propagandístico ha sido la licitación del estudio para la redacción del proyecto de urbanización en los terrenos de la antigua plaza de toros: una plaza ajardinada y un aparcamiento subterráneo. Lo presenta como si estuviera a punto de empezar, mientras mantiene convertida en una trinchera urbana una de las principales avenidas de la ciudad. San Juan Bosco y La Vereda permanecen en estado de ruina, con calles levantadas, polvo, escombros y una absoluta falta de soluciones reales”.
El Partido Socialista Obrero Español critica que “la obra fue financiada con 2,5 millones de euros procedentes de fondos europeos. Contaba con proyecto redactado, informes técnicos favorables y adjudicación aprobada. La única decisión que se tomó desde el despacho de Francisco Jiménez fue la de dejarla morir. El resultado: la pérdida de la mayor subvención urbana de la historia de Utrera y una zona clave de la ciudad convertida en un ejemplo perfecto de lo que ocurre cuando gobierna el capricho”.
Los problemas del vecindario

Además, el equipo socialista lamenta que “mientras todo esto ocurre, Francisco Jiménez se dedica a vender como inminente lo que ni siquiera ha comenzado. El solar de la antigua plaza de toros, donde ahora pretende impulsar un aparcamiento subterráneo, lleva más de un año con un coche calcinado abandonado junto al cerramiento. A pesar de que el Ayuntamiento cuenta con un depósito municipal para este tipo de vehículos —pagado con fondos públicos—, el coche sigue ahí, visible para cualquiera que pase. No es una anécdota: es el reflejo del estado real del municipio. Espacios públicos abandonados, imagen de dejadez institucional y falta de cuidado por lo común”.

Una dura crítica hacia el futuro de Utrera

Por último, el PSOE de Utrera finaliza su comunicado afirmando que “lo que está ocurriendo en Utrera no es fruto de la improvisación, es el resultado de una estrategia deliberada de propaganda sin gestión, de castigo al legado ajeno y de sumisión a intereses particulares. Frente a todo eso, el PSOE de Utrera seguirá señalando lo que otros quieren ocultar: que esta ciudad no puede permitirse seguir siendo víctima del sectarismo, de la parálisis y de la mentira. Y si algo le falta hoy a Utrera no son más planos ni más promesas; lo que le falta es rumbo, lo que necesita es dignidad institucional, y lo que claramente le sobra es este alcalde”.
