
La Biblioteca Municipal de Utrera acogió el pasado miércoles la presentación de Consolación de Utrera. Donde habita el consuelo: cinco siglos de devoción en Utrera, la última obra del escritor e historiador utrerano Eduardo González de la Peña, publicada por la editorial Almuzara.
Con unas 200 páginas profusamente ilustradas, el libro realiza un profundo recorrido por la historia y la devoción mariana en Utrera, destacando los momentos más relevantes relacionados con la Virgen de Consolación desde su llegada en 1507 hasta la actualidad.
El acto contó con la presencia de José María Arévalo, director de comunicación y editor de Almuzara, quien presentó la obra y resaltó la inseparable relación entre Consolación y Utrera: “Consolación sin Utrera no se entendería, son dos conceptos que van de la mano y definen la identidad del pueblo.” Además, Arévalo recordó que la idea de este libro surgió de un encuentro casual en Utrera, donde quedó patente la estrecha vinculación del autor con la historia local y la Virgen.
El editor subrayó que el libro está cargado de documentos históricos, testimonios, anécdotas y personajes, desvelando milagros, leyendas y tradiciones que han consolidado a la Virgen de Consolación como símbolo y referente mariano. Entre los temas abordados destacan el milagro de la lámpara, la romería, la leyenda del lagarto, la construcción del templo y la coronación canónica.
Un legado de cinco siglos: renovando la devoción a Consolación
Eduardo González de la Peña, quien ya dedicó una obra a la Virgen hace 25 años, confesó que este nuevo libro ha supuesto un “reto total”, ya que la devoción a Consolación la lleva “prácticamente en la sangre”. Destacó que, pese a los cambios sociales y el paso del tiempo, la veneración a la Virgen del Barquito continúa tan viva y pujante como siempre.

El historiador rindió homenaje a figuras clave en la difusión de esta devoción, como Salvador de Quinta Rodríguez y Salvador de Quinta Garrobo, su madre (camarera de la Virgen por casi tres décadas), su abuela, la cantaora Bernarda de Utrera, y los rectores del santuario Miguel Román, Diego Pérez Ojeda e Ignacio Guillén Montoto.
Preguntas y curiosidades: leyendas y alcance internacional
Durante el turno de preguntas, González de la Peña explicó detalles poco conocidos, como la leyenda del lagarto de Consolación, que tiene origen en un exvoto hispanoamericano relacionado con milagros atribuidos a la Virgen con caimanes en América. Aclaró que la creencia popular sobre el lagarto que emergió del pozo de la ermita es físicamente imposible, aunque la leyenda ha calado en la tradición.
También habló sobre la proyección internacional de la devoción a la Virgen, que supera los límites de Utrera. Compartió experiencias personales, como el hallazgo de una Virgen de Consolación de Utrera en un remoto pueblo de Venezuela en 1998, y la creación de una hermandad en Filipinas en el siglo XVIII. Además, reveló la conexión con la fundación de Florida, ya que Pedro Menéndez de Avilés llevó la imagen como capitana de su flota en el siglo XVI, con un milagro atribuido durante la llegada.
“Consolación sigue siendo la mejor embajadora que tenemos en Utrera”, afirmó el autor.
Finalmente, expresó su interés por descubrir más sobre el “emparedamiento” en Sevilla donde la imagen residió antes de llegar a Utrera, posiblemente en el beaterio de Santa Catalina de la Penitencia, donde quizá la Reina Isabel la Católica llegó a rezar a la Virgen.
