
La mañana del Domingo de Resurrección en Utrera estuvo marcada por la fe, el recuerdo y la determinación. La Asociación Parroquial de Nuestro Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Estrella llevó a cabo su tradicional Vía Lucis, desafiando las previsiones meteorológicas y dejando una profunda huella en los presentes.
Desde la parroquia de Santiago el Mayor, a las 12:15 en punto, partió la comitiva encabezada por la imagen de Jesús Resucitado sobre su paso plateado. El recorrido se desarrolló por algunas de las calles más emblemáticas del centro utrerano, como Ponce de León, la plaza del Altozano y la plaza de la Constitución, congregando a numerosos fieles que, pese al cielo amenazante, no dudaron en acompañar al Señor Resucitado.
Uno de los aspectos más destacados del cortejo fue el exorno floral, diseñado por el vestidor Jesús Lora, que apostó por una estética sobria y elegante con una combinación de rosas blancas y amarillas, lirios y esparragueras. La imagen fue portada con soltura y respeto por dos cuadrillas de costaleros, dirigidas por los capataces Luis Miguel González ‘Luismi’ y Juan Murga, y que este año contaron con una trabajadera adicional.

El acompañamiento musical corrió a cargo de la Agrupación Musical Muchachos de Consolación, que aportó solemnidad y calidad con sus interpretaciones a lo largo del recorrido.
La jornada concluyó con el regreso del paso a la parroquia, en una procesión que, pese a las dudas iniciales por la meteorología, pudo desarrollarse con normalidad. Este Vía Lucis no solo reafirma la importancia del Domingo de Resurrección en el calendario cofrade de Utrera, sino que también representa un nuevo paso en el crecimiento y consolidación de esta asociación parroquial en su camino hacia convertirse en hermandad.










