
El Domingo de Ramos se vivió intensamente en Utrera con las tres hermandades previstas realizando sus respectivas estaciones de penitencia, en una jornada marcada por la emoción, la devoción y un clima que, aunque inicialmente incierto, terminó acompañando.
La Trinidad
Como cada año, la Hermandad de la Trinidad fue la encargada de abrir la jornada desde la capilla de la Trinidad, en la calle La Fuente, a las 11:00 horas. El paso de Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén recorrió las calles bajo un cielo que se despejaba a medida que avanzaba la mañana, acompañado musicalmente por la Banda de Cornetas y Tambores Presentación al Pueblo, de Dos Hermanas.
Este año, la cofradía estrenó el dorado de cuatro candelabros de guardabrisas en su paso de misterio. La recogida tuvo lugar a las 14:15 horas, culminando una salida muy esperada por los hermanos y fieles tras la amenaza inicial de lluvia.
La Oración

A lo largo de la tarde cayeron algunas gotas aisladas, pero no supusieron impedimento para que la cofradía completara su recorrido sin incidencias. Entre los estrenos de este año, destacó el cordón de oro para el Señor, túnicas y mantolines de los Apóstoles, nuevos juegos de tulipas, tapas para los candelabros y nuevas caídas para el paso de misterio. Su entrada en el templo tuvo lugar alrededor de las 22:00 horas.
La Quinta Angustia

En el apartado musical, la cofradía contó con el acompañamiento de la Banda de Cornetas y Tambores Jesús Nazareno de Utrera para el misterio y la Banda de Música de El Saucejo para el palio. Entre sus novedades, se presentaron la restauración del libro de reglas, los faroles de la cruz de guía, la pértiga, el palermo y la primera fase de restauración de la corona de María Santísima de la Piedad. La recogida tuvo lugar en torno a las 00:00 horas, poniendo fin a un gran día de fe y tradición.





