El Presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha declarado en fechas recientes que considera “ejemplar” el papel jugado por los once ayuntamientos que conformaban la extinta Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir en la liquidación de dicha entidad.
Villalobos considera que casos como estos muestran que el sector de la administración local es capaz de salvar situaciones complicadas, y ha destacado la labor de la presidenta de la extinta Mancomunidad, María José Fernández, alcaldesa de Lebrija.
La liquidación de la Mancomunidad acordada en el pleno de la entidad el pasado mes de abril estipuló el reparto de una deuda que rondaba los 42,6 millones de euros entre los once municipios que participaban en la entidad. Utrera, con 5,2 millones de euros, se encontraba entre los municipios con una mayor cantidad por abonar.
En junio, la presidenta de la Mancomunidad, la alcaldesa de Lebrija María José Fernández (PSOE), negociaba con el Gobierno de la Junta de Andalucía el anticipo de un importe de 16,54 millones de euros por parte de la tesorería a favor de los once ayuntamientos que formaban la Mancomunidad, con el fin de inyectar liquidez a las corporaciones y que pudiesen afrontar el pago en el plazo establecido. Utrera recibió, gracias a este adelanto, 3,25 millones de euros para afrontar parte de la deuda.
Es por esa gestión por la que Villalobos ha alabado a su compañera de partido y ha destacado el papel “muy significativo” que la alcaldesa ha jugado en todo el proceso. Por parte de las corporaciones municipales, el presidente de la Diputación de Sevilla considera que se ha puesto “sentido común” para solucionar una situación muy delicada, y considera que se trata de un ejemplo muy claro de la capacidad del sector de la administración local para seguir adelante.
