El centro socio-educativo Olivareros acogió el pasado miércoles una charla informativa sobre la asociación “Crecer con Futuro” y el trabajo que ejerce sobre los niños y niñas adolescentes que se encuentran en centros de acogidas.
Para ello Natalia y Cristina, voluntarias de dicha ONG, han venido a este municipio para concienciar a los utreranos de como son estos niños y que ascienden a más de 400 en Sevilla y a los 2.000 en toda Andalucía. Este nuevo proyecto de “Crecer con futuro” va dirigido a estos niños y niñas sevillanos que viven en centros de acogidas.
Como declaró Cristina, estos niños vienen de una familia en general desestructurada y le son retirados de ellos por diferentes motivos llegando a los centros de acogidas, centros donde son perfectamente cuidados pero padecen de una carencia afectiva.
Estos niños, niñas y adolescentes presentan profundas heridas emocionales, han sufrido abusos, maltratos y abandono, crecen sin referentes estables y con muchas posibilidades de convertirse en adultos en riesgo de exclusión social. El trabajo que se hace desde este colectivo es buscarles familias de referentes o como ellos los llaman, padrinos emocionales, con el fin de que estos niños puedan conocer modelos di referentes a los que han conocido.
Por su parte, Natalia, invitó a toda aquella persona interesada en saber más sobre quiénes son estos chicos y en qué consiste ser familia colaboradora a ponerse en contacto con ellos a través de su página web www.crecerconfuturo.com o en su sede en Montequinto, que ha sufrido una reforma en un tiempo récord gracias a un grupo de 21 personas y los donativos de algunos utreranos que también han querido colaborar con la causa.
‘Crecer con futuro’, entidad declarada de utilidad pública, es una ONG comprometida con las personas que viven en situación de pobreza y riesgo de exclusión social, y muy especialmente con la infancia. Comenzó su andadura en 2004 en el ámbito de la cooperación internacional. Hoy trabaja fundamentalmente en Andalucía por la protección de por aquellos niños/as declarados/as en desamparo, para que cuenten con un referente familiar que constituya un punto de apoyo sólido, que les ayude a tener un crecimiento emocionalmente sano.
