Sin solución de continuidad, desde la Parroquia de Santiago de Utrera, tras recogerse la Hermandad de Los Gitanos, los pasos se encaminan a La Vereda, ya que con el alba se abren las puertas la capilla de San Bartolomé para que Nuestro Padre Jesús Nazareno y la Virgen de las Angustias salgan a la calle para realizar una intensa y emotiva estación de penitencia.
Largas filas de nazarenos morados recorrieron las calles utreranas que tiene sus momentos de más recogimiento en las primeras horas de su recorrido cuando transita por el barrio de Santa María.
Es a partir de su paso por el Ayuntamiento cuando el público empieza a hacerse más numeroso para acompañar al Señor de Utrera hasta su recogida en San Bartolomé que este año ha sido especialmente lucida y emotiva cargada de detalles de hermandad.
Pero quedaba la tarde, sol y calor en el Altozano, y a las 19:00 horas la Hermandad de la Vera Cruz salía a la calle con el siempre espectacular paso de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, el popular portaviones. La magnífica restauración que Pedro Manzano ha realizado al Señor ha quedado más que patente al contemplarlo en la calle procesionar.
Gran trabajo de su capataz y el de toda una cuadrilla que encandilan a cuantos los ven con su valiente andar, siempre muy compenetrados con la Banda de la Hermandad, con su banda, aplausos continuos y merecidos los que despierta el paso en su paso por las calles.
Tras Él, la Reina del Altozano, Nuestra Señora de los Dolores en su magnífico paso, más completo no se puede encontrar un palio que este, acompañada por la Banda de La Algaba.
Lucida, como siempre, en calle Preciosa, Carrera Oficial y espectacular recogida en San Francisco.
Para finalizar la jornada del Viernes Santo, se abren las puertas de la Parroquia de Santa María de la Mesa para la salida de la benjamina de las Hermandades utreranas, la del Santo Crucifijo de Los Milagros que, por primera vez, ha procesionado con la Virgen de la Concepción.
Sabor antiguo el de esta hermandad a pesar de su juventud, no solo con la forma de desfilar, si no rescatando la imagen del Stabar Mater en el paso.
