El Domingo de Ramos amanecía con unos despejados cielos azules tal como es el sueño de todo cofrade que pronto se pone sus mejores galas para empezar a vivir una nueva Semana Santa que, en Utrera, arranca temprano.
Y es que a las 11:00 horas en punto se inicia la salida de la Hermandad de la Santísima Trinidad con el misterio de la Borriquita. Allí en La Vega se inicia la Semana Mayor utrerana.
Un año importante y cargado de emociones para los hermanos trinitarios ya que ha sido el primero con la ausencia de Juan Aguilar quien fuera hermano mayor de la hermandad y junto a Francisco Ruiz Carrión fueron artífices de la realización y culminación del Misterio que este Domingo de Ramos ha celebrado su 25 aniversario.
Pero la saga Aguilar sigue su vinculación con la hermandad tricentenaria de la calle La Fuente y el sobrino de Juan, Javier Aguilar tomaba el martillo por primera vez para mandar a la numerosa cuadrilla de costaleros que han sido los pies de la Borriquita siguiendo así los pasos de su padre (Francisco Javier Aguilar, actual presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Utrera) y su primo José Manuel Aguilar.
Conforme avanzaba el discurrir de la cofradía se iba acercando más público a las calles para disfrutar de este primer tramo del día. Pasaban las tres de la tarde cuando se recogía en la capilla de La Trinidad el Señor de la Borriquita.
Solo un par de horas para repostar fuerzas el cofrade y ponerse rumbo de nuevo en busca de una nueva cofradía en la calle.
En eta ocasión, los pasos se encaminaban hasta la Parroquia de Santa María de la Mesa ya que la Quinta Angustia adelantaba su salida, con respecto a años a anteriores, y a las 17:15 horas, la Cruz de Guía aparecía en el dintel de la Puerta del Perdón.
Año de efemérides el que sigue celebrando esta hermandad que este Domingo de Ramos ha conmemorado el 40 aniversario de la primera salida del paso de palio.
La banda de cornetas y tambores “Humildad” de Huelva acompañaba al paso de misterio, que ha estrenado parihuela y la Banda de Música El Saucejo tras el palio de Nuestra Señora de los Ángeles con nuevos faldones que ha estrenado este año.
Novedad el cambio de recorrido ya que de la Carrera Oficial se adentraba por Virgen de Consolación para rodear las calles hasta por Álvarez Quintero llegar al Ayuntamiento.
De nuevo los momentos más intensos volvieron a vivirse en la calle Santa Brígida (Menéndez Pelayo) y la recogida envuelta en una marea humana que hacía difícil el discurrir de la cofradía en esta recta final en la que fue el público el que la descompuso “cangrejeando” masivamente ante los pasos, especialmente el de la Virgen de los Ángeles.
Y en La Vereda, a las 17:30 horas, aparecía la Cruz de Guía de la Real e Ilustre Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz de Jerusalén, Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Nuestra Señora de las Angustias, de la Inmaculada Concepción, San Bartolomé Apostól y Santa Bárbara.
El Domingo de Ramos hace estación de penitencia con el misterio de la Oración en el que este año se ha cambiado el tradicional exorno de claveles rojos por una bonita composición de flores silvestres en tonos morados.
Acompañamiento musical de la Agrupación Musical “Muchachos de Consolación” para caminar por las calles utreranas en un recorrido que también han cambiado haciendo Carrera Oficial antes del Ayuntamiento.
Y los cambios de itinerario de las dos cofradías de la tarde de este Domingo de Ramos tienen su sentido que ha sido el poder ver pasar una detrás de la otra tanto por Carrera Oficial como por el Ayuntamiento, hasta el punto que la Quinta Angustia tuvo que esperar en Álvarez Quintero el paso de la Oración por Plaza de Gibaxa dado que llegaron con adelanto sobre la hora prevista.
