El punto referente a “Ruegos y Preguntas” del Pleno Ordinario correspondiente al mes de julio, celebrado este pasado martes 12, se ha convertido en uno de los más duros debido al constante enfrentamiento entre los concejales del equipo de gobierno y los ediles andalucistas, partido mayoritario de la oposición, y que se está convirtiendo en algo habitual cada pleno.
Ante las preguntas que habían planteado, previo registro de las mismas en la Secretaría General, los concejales del Grupo Municipal Andalucista a diferentes delegados municipales comenzaban a llegar los primeros desacuerdos, al considerar la portavoz andalucista, Carmela López, que sus cuestiones no estaban obteniendo respuesta como sucedió con la delegada municipal de Hacienda, Ana Cerrillo, a la que se le preguntó por la devolución de unas facturas relacionadas con la compra de los teléfonos móviles para el equipo de gobierno y portavoces de la oposición.
El alcalde invitó a la andalucista a continuar formulando sus preguntas a la delegada para que esta respondiese en general, al seguir insistiendo López en que se le diera respuesta al tema de las facturas devueltas, se cortó el sonido del micrófono de la portavoz andalucista.
Pero ahí no quedó el asunto y ni las respuestas referentes al Plan Estratégico ni las de la I Feria de Industrias Culturales del Flamenco fueron concisas ni aclaraban nada a los andalucistas que intervenían interrumpiendo a la delegada municipal de Empleo, Mª Carmen Suárez, viéndose en la obligación el alcalde de llamar la atención a los ediles.
Pero el detonante definitivo fue el enfrentamiento frontal entre la portavoz del Grupo Municipal Andalucista y el portavoz del equipo de gobierno, Francisco Campanario, cuando este le dijo “míreme a la cara y escúcheme las verdades que le estoy diciendo…”. Fue ahí cuando se desató el momento más desagradable del pleno y en el que Carmela López se quejó de la “constante falta de respeto que padece por parte del primer Teniente de alcalde, Francisco Campanario”. Tuvo que ser el alcalde el que pusiese fin al advertir por tercera vez a la portavoz del PA y como resultado de ello expulsarla del Salón de Plenos.
