Carlos Guirao, delegado municipal de Parques y Jardines ha mostrado su preocupación ante, lo que ha llamado “el deplorable estado del arbolado que compone el Paseo de Consolación”, debido a que en los últimos días, en esta zona, se han producido la caída de diferentes ramas procedentes de los olmos que componen esta singular floresta urbana.
En la actualidad, los olmos que conforman el Paseo de Consolación – según la Delegación Municipal de Parques y Jardines – “muestran evidentes síntomas de estar afectados por podredumbres y son objeto de ataques constantes por parte de la galeruca, lo que debilita el árbol y hace que su ramaje se vuelva frágil y quebradizo”.
Ante esta situación, Carlos Guirao está estudiando “diferentes posibilidades para solucionar esta problemática, puesto que se acerca el invierno y con él las lluvias, con lo que la frecuencia de rotura de las ramas podría aumentarse y dar lugar a problemas de seguridad que deben ser atajados cuanto antes”.
