La Asociación Juvenil de La Resignación cumplió su sueño en la tarde del jueves de procesional por las calles de Utrera. Portaban un paso de misterio que reproducía la escena de la sentencia de muerte, con las imágenes del Señor y Poncio Pilatos acompañadas del trono, dos columnas y cuatro candelabros que tuvieron que ser quitados durante el recorrido.
Fueron muchos los utreranos que quisieron acompañar a los jóvenes en esta procesión civil que partió desde una cochera situada en el callejón de Copachuelos y recorrió los aledaños de la barriada de Los Olivareros. La Agrupación Musical Santa Ángela de la Cruz de Las Cabezas puso sones cofrades al cortejo que contaba también con monaguillos y Cruz de Guía. Así, este grupo de jóvenes pudo disfrutar de sus primeras chicotás, vivas y aplausos.
