Luis Medina, también conocido como “El Panadero de Trajano”, se ha jubilado tras 52 años sirviendo pan a los vecinos de Trajano. Estos vecinos, han querido organizarle a Luis una sorpresa para hacerle entrega de una placa conmemorativa, no solo por su profesionalidad durante tantos años, sino también por los valores humanos que le han hecho ser un distinguido profesional del sector panadero.
Luis se ha mostrado muy sorprendido ante esta iniciativa, asegurando que no se la esperaba y que le ha pillado desprevenido: “Iba tan tranquilo para Los Palacios y mi hijo no me ha dejado salir. He ido entonces al bar y había una reunión. Total, que me sujetaron y me dijeron que me querían ver. Ahí ha sido donde me he encontrado este follón y me he tirado media hora que no podía ni hablar del corte, al igual que mi mujer”, comenta Luis.
Pepi Martel, una de las pioneras de esta sorpresa, ha explicado cómo ha surgido la propuesta y ha dedicado unas palabras a Luis y su familia: “La cosa surgió ayer sobre las 16:00 de la tarde, por un grupo de WhatsApp del pueblo, donde dijeron que por qué no le dábamos una sorpresa a los panaderos. Ahí empezamos a trabajar unas cuantas de personas y le hemos dado una bonita sorpresa, se ha ido contento con su jubilación y lo hemos pasado todos genial. Es una familia muy querida que ha quitado mucha hambre en Trajano. Yo precisamente, como he estado doce años en la alcaldía, me daba bollos cuando lo necesitaba para el Día de Andalucía sin pedirme nada a cambio. Siempre estaba ahí ayudando a todo el mundo y ha sido una alegría poder hacerle este pequeño homenaje, y se merece mucho más”, explica la vecina.
Manuel Gálvez, uno de los vecinos de Luis encargados de preparar la placa, tuvo también palabras de respeto no solo hacia el propio Luis, sino hacia toda su familia: “Fuimos a darle la placa a la Pepi. Han hecho una colecta porque ha costado un dinero, así como el ramo de flores. Los vecinos han dado una cantidad simbólica y ha supuesto una sorpresa muy grande para Luis. Luis siempre ha trabajado con el padre desde que llegó aquí, antes de estar casado, desde primera hora. Y su mujer Carmen ha sido un encantado para tratar con el público, nadie puede decir nada de ella, tiene mucho arte. Ahí se ha visto la cantidad de personas del pueblo que se ha volcado con ellos”, concluía Manuel.
