La Plaza de Gibaxa de Utrera se convirtió en la tarde de este miércoles en el Km 0 del toreo. Ante la puerta de la que fuese Casa Palacio del Conde de Vistahermosa, hoy Ayuntamiento de la ciudad, se improvisó un ruedo que se llenó de la ilusión y las ganas de niños y niñas, que con muleta o capote en mano, querían decirle a los políticos locales que les dejaran ir a los toros, aprender la cultura y las tradiciones de la tierra.
A la llamada de la Federación de Asociaciones Taurinas de Utrera, organizadora de esta actividad de toreo de salón, se unió gran cantidad de Peñas y asociaciones de la provincia de Sevilla así como jóvenes que llegaban con sus trastos para reivindicar la libertad de poder asistir a los festejos taurinos. Algunos portaban pancartas en la que se leían frases como “yo quiero ir a los toros con mi abuelo”.
Los novilleros utreranos ayudaron en la organización y adaptación de la Plaza de Gibaxa en improvisado ruedo por unas horas. Para comenzar el acto se esperaba la llegada de los matadores de toros que habían confirmado su presencia para ofrecer las clases magistrales de toreo de salón. Entre otros llegaron Morante de la Puebla, Juan José Padilla, Dávila Miura, Pepe Luis Vargas, Curro Molina. Los matadores de toros y banderilleros locales apoyando la iniciativa entre ellos, Luis Vilches, Curro Durán, Joaquín Díaz o Alberto de la Peña… Ganaderos como Carlos Núñez (Presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia), Jaime Guardiola y José Murube, también, se sumaron a esta actividad.
El periodista Emilio Trigo fue el encargado de dar lectura al comunicado de la Federación de Asociaciones Taurinas de Utrera en el que se explicaba el por qué de la organización de esta actividad de toreo de salón para niños y niñas ante la que fuese casa del Conde de Vistahermosa criador de una de las castas fundamentales de toros bravos. También, pedían entre otras cosas el repecto a que los padres eligieran libremente las tradiciones y cultura que querían inculcar a sus hijos y que desde la clase política se reflexionara y se suprimiera esta norma de prohibir la entrada en las corridas de toros a los menores de siete de años, único punto que no comparten de las Ordenanzas de Protección de Animales aprobadas por el Pleno del pasado 13 de junio. El periodista Emilio Trigo añadió a este comunicado su postura personal que fue la reivindicación de que no se coarte la libertad de los padres y que éstos puedan educar a sus hijos en las tradiciones. Añadió que “la fiesta no entiende de política pero la política se está sirviendo de la fiesta”.
El manifiesto fue leído por un niño de seis años cuyo nombre es JuanManuel y que es nieto del Cuchara. El pequeño decía que quería ser torero y que no quería que le prohibiesen poder ir a los toros. Hizo referencia, también, a las anécdotas que le contaba su abuelo sobre la tradición taurina de Utrera, de donde el toro bravo sale al resto del mundo, y los matadores, picadores y vanderilleros que ha dado y sigue dando la ciudad.
Y comenzó el toreo de salón en la Plaza de Gibaxa. Los maestros Morante de la Puebla y Padilla empezaron a impartir estas clases magistrales a los niños y niñas que se encontraban ayi portando sus pequeños capotes y muletas.
Los que participaron en esta actividad, organizadores, profesionales y público, coincidían en calificar esa tarde de “histórica” en la que todos se habian unidos para demostrar a los políticos que los taurinos no se habian quedado cruzados de brazos.
Morante de la Puebla también mostró su rechazo a esta medida pues considera que es “ quitar la forma de educar a los padres” y que él no se consideraba menos humano por ser aficionado a los toros desde que nació.
